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viernes, 21 octubre 2011

Soledad de Otoño, infancia de silencio

Soledad.jpgInevitablemente, como leyendo cualquier colección de cuentos,  hay relatos que me gustaron más que otros: algunos mucho, otros poco. Sin embargo, no tuve muchas sorpresas. Es cierto que tienen un toque poético, pero no quedé muy convencido. Me daba la impresión a veces de que el autor idealiza demasiado la vida sencilla en el campo con respecto a las ciudades, como si el personaje del ermitaño sabio tuviera respuesta a todo y además que la naturaleza fuera el remedio a todos nuestros males. Quizás porque no soy tan idealista y a pesar de mi optimismo, creo que todos tenemos nuestra parte de bondad y de maldad latente, no creo en paraísos celestes ni terrenales. No es el tipo de lectura que me llena de verdad, pero no está mal para cambiar de ideas.

Soledad de Otoño, infancia de silencio
Antonio López Alonso
(Narrativa, 47)

Obra intimista, de un gran contenido poético, refleja la dureza de la vida en tierras de Castilla, sus males atávicos, sus enfermedades del cuerpo y del alma, y lo hace con rigor, pero con un lirismo que lo humaniza. Dice las cosas con sencillez y pone las situaciones delante del lector sin demasiados artificios, sin engaños ni concesiones al sentimentalismo, son retratos de momentos instantáneos cercanos a la poesía y reflejan una técnica literaria depurada.

Antonio López Alonso afirmó al recibir el Premio Internacional Vivendia de Relatos que "Imposible es transformar la realidad en sueños, pero yo he partido de hechos reales y los he convertido en sueños. Son 40 historias intimistas, ambientadas en Castilla-León, que parten de hechos cotidianos y que he pretendido trascender, convertir Castilla en un lugar imaginario, con una imaginería propia". El Jurado del Premio Internacional Vivendia de Relato afirmó que López Alonso es uno de los autores vivos más importantes de la literatura española.

Antonio López Alonso ha tenido recientemente un gran éxito con su novela sobre la clonación "Ecos de un Dios lejano" por la que se le ha comparado reiteradamente con el Premio Nobel de Literatura Kazuo Ishiguro y con el gran escritor francés Michel Houellebecq, convirtiéndose en el gran referente español en el tema de la clonación. Anteriormente ha publicado "A Miguel Hernández lo mataron lentamente", un valioso estudio, imprescindible desde ahora para conocer los últimos meses de vida del poeta. Además, es autor de obras como la novela "Tierra de sombras y de luna" finalista y Mención Especial del Jurado del primer Premio Nacional de Novela Ducado de Loeches. Ha publicado además en Ediciones Irreverentes el excepcional estudio "Carlos II, El Hechizado", la novela "La noche en que el pueblo me quiso matar", y recientemente "Enanos en el Quijote y en el arte". Entre sus éxitos destacan "La angustia de García Lorca" y "Santa Teresa de Jesús, enferma o santa".

15 euros 176 páginas
ISBN: 978-84-96115-74-7
http://www.edicionesirreverentes.com/narrativa/soledad.htm

jueves, 06 octubre 2011

Tempus fugit

NV-IMP777.JPGSi veinte años no es nada, como dice el tango, ¿qué son tres años? Es el tiempo que suponía iba a durar mi paso por Europa pero que se prolongó diez veces más y continúa. Es el tiempo que duró mi carrera de ingeniero informático una vez que terminé el ciclo básico común a todas las ingenierías. Es el tiempo suficiente para que un niño aprenda a caminar, a hablar y a imprimir recuerdos en su cabeza que lo acompañarán todo el resto de su vida. Podría ser la duración total de un viaje ida y vuelta a Marte incluyendo su exploración.

Por lo pronto es el tiempo que me separa de la jubilación si todo sale como está previsto. Por eso me siento como cuando uno está llegando a las últimas páginas de un libro y empieza a pensar en el siguiente que se va a leer. O como al final de las vacaciones, inconscientemente, empiezo a pensar en el regreso al trabajo.

Sea como sea, el tiempo se acelera y me queda menos para escribir en este blog. Debe de ser que mis prioridades han cambiado y como le dedico más tiempo a otras, me queda menos para esta. Me falta tiempo para escribir en general y es una lástima para mí pues me hace falta.

Aunque tengo temas y ganas ni siquiera he podido empezarlos. Durante las vacaciones empecé un cuento que sigue inconcluso. En mi cabeza hay una novelita sin terminar. Se me va a borrar y desvanecer irremediablemente.

Muchas de esas ideas nunca las escribiré pues han pasado fugitivas y si uno no las captura al instante, después pierden interés o son reemplazadas por otras. Pero da igual pues se escribe tanto y todos creemos ser escritores interesantes, pero hay tan poco lector, que al final ni vale la pena preocuparse.

Al fin y al cabo esto es un diario abierto, no un diario secreto. Terminé de leer un libro y me gustaría comentarlo. Estuve dos fines de semana jugando Scrabble. Uno en francés y otro en español. Me quedan varias anécdotas y palabras raras para crónicas. Estamos preparando un concierto para el décimo aniversario de mi coro. Por fin me compré un telescopio y estoy aprendiendo a usarlo pues tiene sus complicaciones electrónicas. Durante cuarenta años o no tenía dinero o tenía necesidades más urgentes. Ahora llegó la hora de gastar plata en eso. Nunca me imaginé que iba a llegar el momento de ver en el cielo la estrella más brillante de la constelación del Can Mayor y tener que buscar su nombre pues se me había olvidado que se llamaba Sirio. ¡Caramba! También tengo que volver a cine.

Dicen que el hombre moderno anda tan ocupado para olvidar el vacío y la muerte que se avecina. Dicen que uno debería tomarse el tiempo de sentir su propio cuerpo, su propia respiración, su entorno abriendo los sentidos para tener conciencia de sí mismo y del mundo. Dicen que hemos llegado a tal impudicia que la vida privada pronto va a ser anticuada de tanto exhibirnos. Dicen que la felicidad no está en el dinero ni en tener cosas sino en tener problemas que resolver. Leer es una forma de resolver problemas o enigmas. Nos ocupa el espíritu y nos entretiene. Sin problemas no hay incentivo para vivir. Mientras tanto me callo un rato.