09/09/09

Google suspicaz

NV-IMP498.jpgRecuerdo un sistema informático de oficina de los años ochenta que tenía un «humor» un poco pesado. Si uno le daba la instrucción de borrar un fichero, preguntaba «¿estás seguro?» y luego cuando uno confirmaba o desistía, podía responder «¡lo sabía!». Al comienzo era gracioso, pero cuando uno estaba apurado por terminar un trabajo, esas frases irónicas y supuestamente cómicas se volvían insoportables.
¿Qué tal que se inventaran un motor de búsqueda «inteligente» que fuera demasiado suspicaz? Por ahora uno se contenta en poner unas palabras sobre un tema y el programa intenta encontrar las páginas que las mencionan sin poner problemas. Uno puede añadir restricciones para que la lista sea menos larga y el resultado más preciso. Sucede si uno busca una palabra que existe en varios idiomas y entonces decide añadir que el resultado debe aparecer en páginas en inglés, francés o español por ejemplo. Hay filtros sobre el tipo de imagen que se quiere encontrar. Se puede añadir información sobre la fecha, el sitio web o el dominio. Así es posible encontrar páginas recientes en español de dominio Fr donde aparezcan ciertas palabras.
No sé qué tan divertido sería si en lugar de darnos rápidamente la lista de resultados el motor de búsqueda empezara a contestar:

  • ¿Por qué me preguntas eso?
  • Ayer te respondí a la misma pregunta; ¿por qué vuelves a preguntar eso hoy?
  • ¡Esa pregunta es muy tonta! ¡Ya deberías saber la respuesta!
  • ¿Pero crees que soy un mago y puedo adivinar el futuro?
  • No creas todo lo que aparece en la web; hay gente que escribe sin saber o cuenta mentiras para sembrar dudas o el pánico.
  • Hoy no estoy de humor para buscar cosas inútiles; pregúntale a otro motor.
  • Tú sabes muy bien dónde está la respuesta; busca tú mismo y la encontrarás. Ahora estoy ocupado.
  • 06/08/09

    ¿Mensajes de ultratumba?

    NV-IMP475.jpgHace unas semanas me llegó un mensaje que casi borro pues a primera vista parecía correo basura. Le eché un vistazo y resultó ser de alguien que no he visto desde hace como cuarenta años. Me dio datos suficientes para identificarlo ya que fuimos vecinos de barrio cuando niños. Me contó a grandes rasgos su vida que coincidía en lo que me contaron una vez, es decir que era piloto comercial de aviones y helicópteros, pero lo que me habían dicho era que había muerto en un accidente aéreo fumigando unos cultivos cerca de Ibagué.
    Le contesté de inmediato y le conté lo de su supuesta muerte. Lo raro es que no me ha vuelto a escribir y no sé qué pasó.
    En un foro de debate sobre el idioma español en el que yo escribía regularmente, un participante murió después padecer varios años un cáncer que no le pudieron curar. Sentimos mucho su desaparición pues era una persona muy competente y amable que resolvía muchos problemas lingüísticos difíciles con argumentos de peso. Pasaron los meses hasta que un día apareció de nuevo un mensaje a su nombre, pero estaba vacío. ¡Fue una gran sorpresa! Se supo después que había sido su viuda que, revisando el correo electrónico, había pinchado sin querer en responder, enviándonos ese mensaje extraño.
    Un tercer caso me sucedió hace varios años. Recibí un mensaje preguntándome si yo era la misma persona que había estudiado con ella en el jardín infantil dándome señas que me hicieron reconocer vagamente a alguien. Le contesté que sí, que probablemente era la misma persona, pero nunca me respondió. ¡Cosas raras del ciberespacio!