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jueves, 27 octubre 2016

Regreso a un mundo feliz

regreso_mundo_feliz.jpgMe gustó este libro de relatos variados sobre el tema de Un mundo feliz de Aldous Huxley, es decir esos sistemas políticos opresores que veía venir el escritor británico en los años treinta del siglo XX. Se lee fácilmente y uno va saltando por diversos y sorprendentes universos. En él los mundos son más o menos lejanos del presente, algunos son incompatibles entre sí, otros podrían cohabitar.

A mí me cayó muy bien la propuesta del editor y escritor Miguel Ángel de Rus de participar en esta antología pues hace rato estoy madurando una novela o una colección de relatos sobre un mundo imaginario dentro de un siglo. Ciencia ficción, anticipación, utopía, pesadillas, paraíso terrestre, no lo sé. Estoy documentándome, escribiendo y proyectándome en ese futuro posible que quizás espera a la humanidad para bien o para mal. Mi relato está enmarcado en ese proyecto personal y cuadra muy bien con esta antología.

Tengo algunos ejemplares en casa para la venta. ¿Quién se anima?

Regreso a un mundo feliz
Autor: Antología
Edición literaria: Pedro Amorós
Colección 2999. Nº: 10
ISBN:978-84-16107-69-8 • 126 páginas o PVP:12€

Aldous Huxley iluminó a la humanidad en 1932 al mostrarnos cómo serían las dictaduras del futuro en su novela Un mundo feliz, un libro que aún hoy resulta visionario y que ha influido en la literatura, el cine, la música y la filosofía. Sus predicciones del uso de drogas para manejar a las masas, la eliminación de la individualidad desde la infancia, la creación de "estados de trance" para instalar doctrinas, la reproducción asistida, el sexo como entretenimiento, los altavoces ubicuos y los sucedáneos de pasiones, son el mejor retrato de nuestro tiempo. [...]

En Ediciones Irreverentes surgió la duda de cómo sería el mundo feliz que se podría intuir décadas después. A esa pregunta responden con sus relatos en Regreso a un mundo feliz Miguel Ángel de Rus, Elena Marqués, Félix Díaz, Teresa Galeote, Francisco Javier Illán Vivas, Olga Mínguez Pastor, Belén Rodríguez Quintero, José Luis Caramés Lage, Francisco Legaz, Francisco José Segovia Ramos, Nelson Verástegui y Pedro Amorós, quien además es autor del prólogo, en el que se afirma «Las advertencias de Huxley no se cierran con la cuestión de la energía nuclear. La imagen del totalitarismo avanzando con frenesí es recurrente en el pensamiento de Huxley. Los estados emplean todos los métodos a su alcance para lograr el objetivo que planean: la servidumbre. [...] La tragedia radica en nuestra incapacidad para frenar a las organizaciones comerciales y políticas que, implantando sofisticadas técnicas de manipulación y favoreciendo los intereses de una minoría, controlan las ideas y los sentimientos de las masas».

[...]

http://www.edicionesirreverentes.com/2099/regreso_mundo_f... .

 

miércoles, 01 junio 2016

La nave de los locos

NaveLocos.jpgTe debía esta reseña, querida Elena, pero como dice el dicho, el que mucho abarca poco aprieta: he estado ocupado en tantas cosas desde hace año y medio largo que se me estaba pasando poner por escrito mis impresiones sobre tu libro. Es hora de remediarlo ya que leyendo hoy en tu blog sobre los «amigos» que se ganan en Facebook pensé que hay que darle más cuerpo a esta relación ciberepistolar que hemos entablado gracias a la escritura.

Tu nave tiene muchos locos, unos ya están en el manicomio y otros andan sueltos con mayor o menor grado de excentricidad. Es una muestra del arca de Noé del género humano en la que viajamos todos tratando de salvarnos del diluvio.

Tus relatos suceden la mayor parte del tiempo en España con algunas escapadas a otras partes del mundo ya sea por viajes o porque uno que otro de tus personajes es extranjero. Me gustó ver algún cuento escrito dos veces en versión corta y luego larga o al revés. Me gustó el juego de los puntos de vista del narrador que muy a menudo habla en presente. Sería curioso saber cuántas personas distintas con nombre y apellido aparecen en tus páginas, pues son muchas. Se nota que te divierte ir entrelazando descripciones y datos en cada frase o párrafo largo sin que uno se de cuenta de la información esencial que has escondido. Te gusta poner pinceladas poéticas a tus textos dándoles un sabor distinto.

Fue interesante encontrar unos colombianos en tu prosa que dan una idea del imaginario que genera mi país y mis coterráneos en las mentes europeas. Supongo que a mí me pasará lo mismo cuando utilizo personajes de países que poco conozco y estereotipos aproximados. Hace años en un cuento puse un brasileño cuyo nombre le pareció muy raro a una amiga brasileña que lo leyó. Son los riesgos del oficio.

Además de locos, también hay escritores y poetas, profesores y detectives. Hay muchos amores y muertes en tus relatos. Son nuestro pan de cada día. Como aficionado al scrabble y enamorado de las palabras en general, me gustó aprender nuevo léxico, recordar palabras que no empleo o descubrir otros usos, regionalismos, ortografías o variantes. Anoté los siguientes:

  • arquitectónicos (atanor, enjalbegado, escollera)
  • aves (picapinos, trullo)
  • comerciales (albaranes, tráfago)
  • culinarios (camote, esmagar, hogaza, lechibolas, manchamanteles, marmitako, mechar, melifluo, orza, pábulo, picatostes, poso)
  • de la tierra (búcaro, dehesa, légano)
  • de tauromaquia (chicuelina, coso, gaonera, garapullo)
  • de tejidos (bodoque, damasco, enmaronado, espuerta, estameña, jarapa, lazos de satén, maroma, tweed)
  • decorativos (silla Thonet, visillo de plumeti)
  • que me recuerdan el francés (feble, hebdomadaria, landó, parterre)
  • del vino (abocado, agracejo, albariño, malvasía, uva alarije)
  • gentilicios (lebaniego, somontano, turdetano)
  • geográficos (regato, repecho, roquedo, vorágine)
  • médicos (avenates, fiebre puerperal, hernia de hiato, interfecto, Mazindol, miasmas, puerperio)
  • meteorológicos (cierzo, galerna)
  • mitológicos (Gerión, ojáncanos, sílfides, valkiria)
  • botánicos (acebuche, adormidera, aspidistra, brezo, chopo, espliego, esqueje, herbazal, hipérico, mies, ombú, retama, sargazo, tojo)
  • verbos (arrebujar, camelarse, sestear)
  • nombres (anagnórisis, arrojo, bonarda, carbunclo, fuero, guardés, gurruño, merceditas de charol, mientes, nuberos, quevedos, resquemor, sindioses, tramoya, trasiego, verde chernin, zarandaja)
  • adjetivos (acallado, aciago, descalichado, ebúrneo, innúmero, palmario, procaz, proclive, torvo, zaino)

Me quedo con algunos personajes como don Armegol Sánchez en su Café Recuerdos, Armandita Leal y su salamandra jovial o el poeta Ernesto Pineda y su alumna imaginaria.

 

LA NAVE DE LOS LOCOS
Autora: Elena Marqués
(Narrativa, 118)
192 páginas • 17 €
ISBN: 978-84-16107-07-0

Acostumbrada a crecerse entre escollos y a sufrir los envites del naufragio, Elena Marqués traza en La nave de los locos varios casos de demencia, crímenes necesarios y no pocos suicidios razonables. En este libro, ganador del VIII Premio Vivendia-Villiers de Relato, se reúnen cuentos de muy diversa factura y se palpa como hilo conductor la aspiración de dibujar al ser humano en su pequeñez, su soledad y su inevitable sufrimiento.

Tras el relato que da título a la obra en un sintagma quizá demasiado conocido y utilizado a lo largo de la historia (desde El Bosco a Pío Baroja), se suceden los antihéroes que luchan sin éxito por arribar a buen puerto. Viajeros del azar, como el protagonista de El mapa y el tablero, o fugitivos de un pasado fatídico e irrevocable, como en Juegos de azar y de heliconia; hacendados resentidos como el padre de Clarita y el prófugo de Uvas blancas para un templo de jade, los personajes de este periplo literario pocas veces experimentan los avances de su voluntad salvo en el caso de aquellos que toman la pluma como espada.

Encontramos algunos tímidos homenajes a la literatura de García Márquez y de Cortázar, como en Nuevas recetas para la vieja Circe, junto a un recuerdo a la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, como deseo de salvar al hombre de ese mundo sucio al que está condenado; una nave de locura y de muerte, de desesperación y pesimismo, de la que sólo los libros pueden salvarnos..

http://www.edicionesirreverentes.com/narrativa/Lanavedelo...

 

lunes, 22 febrero 2016

Jour de marché

NV-IMP943.jpg

Il faisait plus chaud et humide que d'habitude. Le soleil tapait fort à la verticale de mon chapeau de paille. Dans la place principale du village deux policiers fouillaient deux hommes qui n'avait pas l'air plus louches que d'autres qui les regardaient. Avant d'arriver au distributeur de billets, on entendait le bip bip de la machine qui ne voulait pas donner plus d'argent, car elle était en panne.

De retour par la place principale, ni les policiers ni les hommes fouillés n'étaient plus là. Le grand fromager centenaire ne donnait pas assez d'ombre par manque de feuillage, mais un peu plus loin sous des arbres plus généreux les gens assis sur des bancs publics buvaient des boissons fraîches pour se désaltérer.

Au coin de la rue un vendeur de chontaduros, le fruit d'un palmier, offrait sa marchandise sous un grand parasol. (Je n'aime pas ce fruit.) Nous en avons acheté trois déjà cuits. Le bruit augmentait lorsque l'on s'approchait du marché. C'était très animé. Les magasins ouverts, les bars plein d'hommes en train de boire de la bière, la musique mexicaine trop forte envahissait nos oreilles (rancheras avec des paroles sur des chagrins d'amour, des guitares, violons, trompettes ou accordéon).

Un jeune homme torse nu, sans chaussures, et sale discutait avec une femme qui lui criait dessus. Les gens observaient plutôt souriants. La femme était saoule, on m'a dit que c'était sa mère qui passe les journées à boire dans ce bar. Le fils est un petit voleur sans cerveau. Nous ne nous sommes pas arrêtés. Leur dispute continuait derrière nous.

Plus tard dans l'après-midi, en sortant de la maison pour aller manger des gâteaux fameux à un village à une demi-heure de route, je vois passer en courant le jeune homme de midi qui regardait en arrière dans sa course. Il entre dans une maison plus loin. On dirait que tout le village regardait la scène amusé. Derrière lui est apparu sa mère qui courait à toute allure pour le rattraper. Un troisième personnage que je n'avait pas vu auparavant courait derrière les deux. Ils sont entrés dans la même maison.

Il y avait une tension dans l'air. Je m'attendais à des tirs de pistolet ou à les voir sortir blessés de la maison. En fait le premier jeune homme est en effet sorti en courant de nouveau et sa mère et le troisième jeune derrière lui. Les gens s'amusaient de voir la scène. Nous n'avions pas envie de rigoler.

De retour, le village était plus calme. La pluie avait rendu la température plus supportable. Les soûlards étaient rentré chez eux. On nous a raconté que des volants avaient été distribués clandestinement avec un message menaçant contre les soûlards, les vagabonds, les drogués et les inoccupés qui étaient en train de rendre invivable le village.

Pendant plusieurs semaines la paix est revenue. Certains disaient que c'était la police qui avait fait circuler le message. D'autres que c'était la guerrilla. Personne ne sait que c'est moi qui, fatigué de tout ce bacarme, ai photocopié et fait distribuer en secret un vieux papier que l'on m'a mis sous ma porte d'entrée l'année dernière dans des circonstances similaires. J'espère que cette fois la tranquilité durera plus d'un an.