10/12/09

Ambos

NV-IMP565.JPGHoy tuve el examen escrito de árabe de mitad de año escolar. Creo que no me fue mal. Poco a poco voy aprendiendo, a pesar de que no me queda suficiente tiempo para revisar las clases y memorizar el vocabulario. Sin embargo, preparándome para el examen, me he dado cuenta de que me hace falta dominar esa particularidad del árabe que es el número dual.

En castellano, tenemos: yo, tú (vos, usted), él (ella), nosotros, vosotros (ustedes) y ellos (ellas). En árabe, hay más: yo, nosotros, tú masculino, tú femenino, ustedes ambos, ustedes ambas, ustedes (tres o más) masculino, ustedes (tres o más) femenino, él, ella, ellos ambos, ellas ambas, ellos (tres o más) y ellas (tres o más). Es un lío, pues las declinaciones verbales, adjetivales y nominales cambian según la persona y el número.

¿Qué necesidad hay de distinguir cuando se habla de dos personas? Me dice un amigo que esta figura del dual se usa en griego y que en español, inglés y alemán quedan huellas en las palabras ambos, both y beide. En la Wikipedia, leo que muchos idiomas antiguos lo tienen (menciona el griego, el sánscrito y el árabe clásico) y que en algunos modernos quedan huellas o usos relacionados. Dice por ejemplo que el neither inglés es un resto de dual y que en latín existe ambo. Esto me hace caer en la cuenta de que en ruso el equivalente oba es también dual.

Cada idioma tiene sus peculiaridades, que hacen, por ejemplo, que cuando decimos en español «estaba» no se sabe si se trata de yo, él o ella, mientras que en árabe si uno oye a alguien decir tú por teléfono, se puede saber si el interlocutor es varón o mujer (aunque podría ser que se esté hablando de una tercera persona masculina).

Espero que logre automatizar rápidamente todos esos pronombres y sus correspondientes conjugaciones y declinaciones. Menos mal que al menos los plurales no animados se comportan como femenino singular y que no hay género neutro como en ruso o alemán, lo cual simplifica un poco la tarea.

http://fr.wikipedia.org/wiki/Duel_(grammaire)

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09/12/09

Yucatán y extraterrestres

NV-IMP564.JPGMe comentaba un colega que vio en la televisión una película un poco futurista en la que un detective que se encuentra con un extranjero que habla un idioma desconocido para él, saca un aparato del tamaño de un teléfono celular y apuntándolo hacia la boca del otro recibe la traducción simultánea. Será una máquina mágica o milagrosa, pues es muy difícil programar un artilugio de ese tipo que conozca todos los acentos e idiomas con que se pueda uno topar por ahí. A mi juicio, faltan muchos años para que eso funcione así de fácil.

Hace varios años, durante una conferencia sobre lingüística computacional en Londres, demostraron un aparato que los militares, quizás estadounidenses, utilizaban durante la guerra en ex Yugoslavia. El militar que quería comunicar con un civil escogía la frase tipo y la maquinita la pronunciaba en el idioma del interlocutor; eso sí, tenía primero que escoger el idioma correspondiente. No sé qué haría cuando el otro le contestaba en su idioma y el militar no tenía un interprete a su lado.

Malentendidos entre gente que no habla el mismo idioma, imaginarios o reales, han dado lugar a etimologías fantásticas como por ejemplo la de Yucatán. En escritos del siglo XV y XVI aparece como una mala interpretación de la frase «no soy de aquí» o «no entiendo lo que me dice» que se supone el indígena contestó en su idioma cuando el conquistador español le preguntó: ¿cómo se llama este lugar? En esta página http://warexparty.wordpress.com/2009/03/04/yucatan-yokot%..., hay una explicación de este cuento y también una etimología más lógica que le da el significado de «la gente que habla yoko o choc».

Coincidencialmente, en la radio hablaban estos días de los problemas de comunicación con extraterrestres y en particular, de cómo se podría saber si a un ser de estos le gusta nuestra música, suponiendo que la pueda escuchar. Decían que lo mejor sería observar si este se movía siguiendo el ritmo de la música o bailando.

Estos problemas de comunicación siempre me han intrigado. Ya entre dos personas que hablan el mismo idioma a veces uno no se entiende, ¡cómo será con seres venidos de otro planeta!

28/10/09

Libros en preparación

NV-IMP538.jpgCorrigiendo las pruebas de dos libritos en los que voy a participar y están camino de la imprenta en Madrid, me encuentro con la frase:

 

«Todas mis amigas […] me dejaban que fuera yo la que mandaba y ordenaba lo que cada una podía o debía hacer».

Me pregunto si debo poner «mandara y ordenara» o dejarla como está. Las dos opciones me parecen bien y los ejemplos que encuentro en Google no me ayudan a decidirme. ¿Habrá alguna explicación gramatical contundente que me permita escoger?

(Aprovecho para agradecer públicamente a mi cómplice literaria Símplemente Yo por los juegos de escritura que hemos realizado en la blogosfera desde hace un par de años pues me han servido mucho como material de base para estos libros que pronto saldrán a la venta. Ya les daré más datos cuando se publiquen.)

16/09/09

El nombre de la cosa y no de la rosa

NV-IMP504.jpgHay cosas que tienen muchos nombres en nuestro idioma. Nombres que en un lugar del mundo hispanohablante son casi inocentes o muy formales y en otros, pueden ser malsonantes o vulgares
Un lingüista ruso me comentó hace años que había nombres que proliferaban por causa de las supersticiones. No era bueno nombrar las cosechas por su nombre para que no se fueran a dañar, tampoco a los niños ni a los animales domésticos para evitar que les cayera una maldición. Por eso, según él, entre las lenguas latinas existen muchos nombres con etimologías diferentes para ciertas cosas y hay muchas otras que se conservan casi idénticas a través del tiempo y de las lenguas y dialectos.
No sé si pasará lo mismo con el nombre del sexo o si es más bien por pudor que se han inventado tantos sinónimos.
En el diccionario VOX encuentro más de veinte para el masculino (aparato, caoba, carajo, chorra, choto, cipote, cola, falo, minga, minina, nabo, pájaro, picha, pichula, pico, pija, pijo, pilila, pinga, pito, polla, rabo) y unas cinco para el femenino (almeja, conejo, raja, vulva, zorra). Supongo que es lo mismo en todos los idiomas.
Estas reflexiones me vinieron a raíz de una discusión en un foro de debate sobre el idioma en el que se trató el uso de la palabra churumbel (que quiere decir niño y que yo no conocía) y de la palabra churumbelo (que quiere decir cachivache y resultó ser un colombianismo).
Yo había explicado que churumbelo es el nombre que uno le da familiarmente a un garabato, a un chuzo, a un alambre o a una cosa difícil de identificar que también llamamos vaina.
Luego se comenta que en el diccionario etimológico de Corominas para hablar de churumbel remite a chirimía, y después de explicar lo que es (una flauta de caña) y que se deriva del francés chalemie, caramela, charumbela, chalamelle... del latín calamellus, dice:

[...] De churumbela, pasando por el sentido figurado de 'pene' se ha llegado a 'niño, muchacho', que tiene churumbel, voz andaluza y agitanada...
[...] caló churumbelo, 'hijo', compárese el castellano. gaita 'pene', italiano jergal y dialectal pivo 'niño' (de piva, 'gaita', 'pene', latín pipa)...
También en el Corominas hay una explicación, en la voz chirimbolo:
Cachivache, voz popular y afectiva de origen incierto; sale probablemente de chirumbela, churumbela, chirimía, con influjo de carambolo (enredo); es posible que también hubiera contaminación semántica de chambariles (trastos, cachivaches)...
Claro que la idea de caña o de algo longitudinal está en el churumbelo colombiano del que yo hablaba. Le pregunté a mi esposa y llegamos a la conclusión de que un churumbelo no es necesariamente algo rígido sino que por ejemplo podría ser una tira o cinta de tela que cuelga de un vestido. Curioso. En Colombia tenemos también una fruta que se llama carambolo, pero no le veo relación al nombre, en ese caso, con cachivache, a menos que sea por la forma extraña que tiene.
Evidentemente, como esto fue tema de un foro sobre el idioma, una amiga participante se reventó de la risa al leer con doble sentido mis comentarios y los de mi esposa. Nótese sin embargo que, si no me equivoco, ni churumbelo ni carambolo son nombres de la cosa. ¡Aunque nunca se sabe!

15/09/09

Comienzo de curso

NV-IMP503.jpgEsta semana el ritmo de mis actividades se acelera. Hoy por ejemplo comencé las clases de árabe que son dos veces por semana, es decir un total de tres horas. Tenemos profesora nueva. Una señora egipcia simpática y sería en su trabajo. Me ha dejado una primera buena impresión. Somos tres alumnos, los mismos que terminamos el curso anterior en mayo. Temía que no nos dieran clase este año por falta de alumnos o que me pusieran en un nivel que no me corresponde por falta de un grupo adecuado, pero no.
Lo malo es que estos meses de verano se pasaron volando y apenas abrí el libro un par de veces. Lo bueno es que no se me había olvidado todo y hoy pude entender lo que decía la profesora, contestar preguntas, leer en voz alta y escribir. Nadie me obliga a tomar estar clases; me alegro que me guste aprender. Evidentemente ahora me cuesta más trabajo pues no me queda mucho tiempo libre y la cabeza no está tan fresca como cuando estaba joven. No sé hasta qué nivel lograré llegar. Por el momento tengo ganas de perseverar lo máximo.
Hoy también volvemos a reunirnos regularmente con el club de scrabble. Hemos fijado un día adicional de la semana para jugar en español. Los martes por la noche y los jueves a mediodía, será en francés; los miércoles, será una velada larga en español: tenemos planeado empezar a las cinco y media en mi trabajo, para después ir a comer al Paddy’s Pub en Ferney y seguir jugando como de costumbre.
El coro de los lunes ya empezó hace tres semanas. Estamos preparando un concierto que tendremos el 10 de octubre. Menos mal que ya no formo parte de las juntas de dos asociaciones de cine que me ocupaban muchas horas.
El que mucho abarca poco aprieta, dice el dicho. A veces me pregunto cómo sería mi vida si no tuviera todas estas actividades fuera de mi trabajo (que ya de por sí me ocupa ocho horas diarias). ¿Saldría para la casa temprano, me pondría a ver televisión o a leer o a cocinar o a viajar por la Internet? ¿Escribiría más? ¿Me acostaría más temprano y me levantaría más tarde? No lo sé. Supongo que el tiempo pasaría menos rápido.

08/09/09

Palabras con nv

NV-IMP497.jpgHe descubierto en las estadísticas de acceso a este blog que varias personas han llegado aquí buscando «palabras con nv» a través de motores de búsqueda. Supongo que se habrán sorprendido al ver el resultado que no tiene nada que ver con el tema. (A partir de hoy encontrarán al menos esta nueva nota al respecto.) Acabo de buscar lo mismo en Google, pero no aparece este blog entre los primeros resultados. Curioso.

El diccionario VOX me da 239 palabras con –nv-. Por ejemplo, 78 palabras que tienen –conv- como: anticonvencional, biconvexo, convalaria, convalecer, convalidar, inconveniente o reconvertir; 86 palabras que contienen –inv- como: desinversión, invadir, invencible, inventar o reinvertir; 62 con -env-, como bienvenida o envalentonar.
Las más interesantes para mi gusto son las raras como: concavoconvexo, convexocóncavo, trotaconventos, inverecundo, sinvergüenza, balonvolea, bidonville, buganvilla, duunviro o circunvecino.

Mirando esas listas caigo en la cuenta de que no debe de ser muy fácil para los hispanohablantes menos letrados determinar si una palabra se escribe con –nv- o con –mb- pues se pronuncian igual en nuestro idioma.
Hay muchas más palabras que se escriben con –mb-, más de 900. Algunas parecen fáciles de aprender como por ejemplo bomba y sus derivados: abombar, abombamiento, etc.; verbos que terminan en –mbrar: acostumbrar, aherrumbrar; palabras terminadas en –mbre: calambre, alambre.

Encontré palabras raras como mambay, balumba, camba o chamberí; cuatro entradas con –nb-: funboard, hornblenda, PNB y tanbur; pero ninguna con –mv-.

Hoy no me explico cómo aprendí esas ortografías que me parecen evidentes. La regla dice que antes de uve es ene y antes de be es eme, pero no hay ayuda para saber si una palabra se escribe con be o con uve; es un rompecabezas para muchos. De ahí que nombres propios como el mío existan con be y con uve o que nombres propios como Canberra nos choquen o que la ortografía francesa de bombón, siendo bonbon, nos sorprenda.

14:16 Anotado en Lengua | Permalink | Comentarios (1) | Email esto | Tags: ortografía, be, uve

05/09/09

Traducción

NV-IMP494.jpgHace unos meses le pregunté a un amigo interprete inglés, muy experimentado, cómo hacía para traducir los chistes que algunos delegados dicen a veces en medio de una intervención. Me dijo que lo más usual era decir: el delegado X acaba de contar un chiste, sin tomarse la pena de traducirlo, pues no hay tiempo de buscar un equivalente chistoso. El humor es difícil y a veces imposible de traducir.
También me contó una anécdota que le sucedió a él. En una conferencia sobre igualdad femenina un delegado después de una intervención en la que claramente apoyaba los derechos de la mujer terminó con un lapsus diciendo que apoyaba la igualdad masculina o algo por el estilo. El interpreté que se dio cuenta del error, corrigió automáticamente al traducirlo y los que escuchaban la cabina inglesa no notaron el problema. Al día siguiente, el mismo delegado pidió la palabra para excusarse y al interprete le tocó explicar a sus oyentes ingleses en directo lo que había pasado el día anterior. Un ejercicio un poco arriesgado corregir al interlocutor, ¿no?
¿Hay cosas realmente imposibles de traducir? Todo dependerá de qué se quiere traducir. ¿Qué tal la traducción de poemas? Los hay más difíciles que otros; ¿se traduce la musicalidad, el sentido, los dos...? ¿Y las traducciones técnicas? Por ejemplo de manuales informáticos sin tener acceso al programa o las de un manual de aviación; ¿hasta qué punto hay que ser experto en el tema o en la lengua o en las dos?
Además uno ya traduce el pensamiento en palabras y el texto original no es «perfecto», especialmente si el autor no tiene las ideas claras, por ejemplo cuando escribe las primeras versiones de una nueva teoría o cuando se expresa en una lengua extranjera. En mi trabajo por ejemplo hay el caso de recomendaciones de normas de telecomunicaciones escritas en inglés por un japonés o un ruso que son muy difíciles de traducir. El tema es interesante en efecto y hay mucho de lo que dice Humberto Eco sobre la negociación y el compromiso que parece que son nuevas teorías en la teoría de la traducción.

15/08/09

Ortografía y flexibilidad

NV-IMP480.jpgMi especialidad no es la lingüística sino la informática, pero algo he aprendido y reflexionado al respecto gracias a mi trabajo diario con traductores y también gracias a la participación en foros sobre el idioma.

Creo que entre la lengua oral y la escrita tenemos una relación similar a la del huevo y la gallina, con la gran diferencia de que aquí sabemos muy bien quién llegó primero. Con el paso del tiempo las dos se van influyendo mutuamente sin llegar a ser independientes ni iguales.

La ortografía es una convención muy cómoda para podernos entender. Es como las reglas de tránsito que sirven para que el tráfico sea fluido y que no haya muchos accidentes, pero se van adaptando a la evolución automotriz, a la experiencia sobre el terreno y a las costumbres y educación de los conductores. Es raro que haya muertes por errores de ortografía (¡Afortunadamente! Recuerdo el caso de un muerto en Turquía por un error de un punto sobre la i en un SMS. Véase http://www.20minutos.es/noticia/371933/0/error/sms/turquia/).

Pienso que la ortografía debe tener cierta flexibilidad para poder representar al máximo la variedad de la lengua oral. Si cada persona tuviera sus propias reglas ortográficas sería realmente un caos. El otro extremo de la camisola de fuerza me parece también una exageración.

Escritura y evolución de la lengua me parecen indisociables. Basta con leer textos antiguos y compararlos con los actuales. En francés o en árabe que son mucho más rígidos en su escritura se nota una diferencia enorme entre la expresión escrita y la oral. Me parece que a quienes han aprendido mejor las reglas de ortografía les cuesta más trabajo aceptar los cambios y en general desean que todo siga igual. Sin embargo la realidad es otra. (Si yo quisiera que la informática que aprendí en los años setenta fuera la que se usara hoy, estaría luchando contra la corriente.)

En esto hay otra similitud que me parece aplicable (lo leí hace mucho en el libro El hombre mediocre del argentino José Ingenieros, http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Ingenieros): para avanzar en la vida se necesita una oposición como la que se da en la navegación a vela; sin viento no hay movimiento, sin vela, tampoco. En esto de la lengua se necesita también el debate entre todos los usuarios del idioma, en todo el abanico de actitudes desde la más conservadora hasta la más innovadora.

12/08/09

¿Suelo o solo?

NV-IMP478.jpgEstaba comentando con mi hija sobre esos verbos irregulares en español que diptongan según el acento prosódico: morir, muero, contar, cuento, tronar, trueno. Me pareció curioso que tenemos por ejemplo moro y muero para los verbos morar y morir, pero no hay (¿o se habrá dado en otro tiempo?) trono y trueno para el verbo tronar, el primero con el sentido de reinar o pavonear, el segundo con cualquiera de los tantos sentidos con que aparece en el diccionario, pues en francés sí tenemos el verbo «troner». ¿Se da el caso de un verbo que tenga declinación diferente según el sentido? No se me ocurre ninguno. Lo que sí es más común es que una misma conjugación se dé para dos verbos diferentes: vengo (para vengar y venir).
Afortunadamente obtuve esta respuesta en un foro sobre el idioma donde me citan del DPP (Diccionario Panhispánico de Dudas de la Real Academia Española, http://www.rae.es):
asolar. 1. Infinitivo de dos verbos transitivos etimológicamente diversos:
a) ‘Arrasar o destruir completamente [un lugar]’. Procede del latín assolare (‘derribar o echar al suelo’), es irregular y se conjuga como contar (→ APÉNDICE 1, n.º 26); por tanto, la vocal o de la raíz diptonga cuando es tónica: «Las fuerzas de Carlos V [...] saquean y asuelan Roma» (Cardoza Guatemala [Guat. 1985]); pero no diptongan las formas en que la raíz es átona: «Muchas veces asolamos poblados [...]. Tras nuestro paso apenas quedaban cenizas» (Arenales Arauco [Esp. 1992]).
b) Dicho del sol, la sequía o el calor, ‘secar [un campo]’. Este verbo, formado sobre el sustantivo español sol, es regular y, por tanto, no diptonga en ninguna de sus formas: «Ha montado el Partido del Agua para luchar contra la sequía que asola la zona» (Tiempo [Esp.] 29.5.95).
2. La distinción entre uno y otro verbo está desapareciendo: ambos comparten el sentido profundo de ‘destruir por completo’ y tienden a conjugarse como regulares. Por tanto, hoy son normales en la lengua culta las formas asolo, asolas, etc., también para el primero de los verbos indicados: «El tifón Linda [...] asola Vietnam y Tailandia» (Picazo Grillos [Esp. 2000]).
¡Curiosidades del idioma! ¿Se dará esto también francés?

15/07/09

Etimologías cruzadas

NV-IMP68.jpg
(¡Cómo pasa el tiempo! Esto lo escribí en diciembre del 2006 y me lo acabo de reencontrar en mis archivos.)

En francés tenemos la palabra souk que nombra el mercado árabe y que corresponde a zoco y azogue. Es como la palabra bazar, que es un tipo de mercado, y nos viene del persa.

La etimología que da el DRAE de azogue es: Del ár. hisp. assúq, este del ár. clás. sūq, este del arameo sūqā, y este del acadio sūqu[m], calle.

La transliteración de la palabra árabe sería sūq (curiosamente la ese se conserva en francés pero se convierte en zeta en castellano) que está emparentada en árabe con el verbo conducir y podría relacionarse con nuestra palabra zaga que también es de origen árabe.

Me imaginé que los productos y animales eran «conducidos» al mercado y de ahí la asociación con el verbo. Se me ocurrió entonces que como el equivalente francés de mercado es marché podría venir el verbo marcher (caminar) siguiendo mis asociaciones y elucubraciones empíricas.

Pues no, resulta que tanto mercado como marché vienen del latín mercatus que es comercio o el lugar donde se comercia y ha producido otras palabras tales como comercio, marchante, mercader, mercancía, merced, mercedario, Mercedes, mercenario, mercería, usted y probablemente Mercurio, mercurio y miércoles. Mientras que el verbo francés marcher viene de marchier (pisotear) palabra usada en el s. XII que vendría del dialecto fráncico markôn (marcar, imprimir el paso).

Es gracioso que una palabra resulte tener varios significados debido a choques y cruces etimológicos como este. Véase por ejemplo la palabra oso (animal y verbo osar).

Mis fuentes:
• Elsevier's Concise Spanish Etymological Dictionary, Gómez de Silva, 1985
• Le Petit Robert, 1991 y
• El DRAE en línea por Internet, 2006

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