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sábado, 14 marzo 2020

María de la Paz canta Lhasa

canto, argentina, mexico, estados unidosEl martes pasado el Foro de Meyrin estaba casi lleno con pocos puestos vacíos de sus 700 butacas. Las reuniones de 1000 o más personas ya estaban prohibidas por la pandemia del covid-19. Hoy el espectáculo no hubiera podido tener lugar ya que el límite bajó a 100 personas. Por suerte pudimos asistir. Fue una buena velada con música y canto en inglés, francés y español. La cantante argentina, María de la Paz, rendía homenaje a la cantante mexicano-estadounidense, Lhasa de Sela. Había oído canciones de esta última pero no conocía nada de su vida. No sabía por ejemplo que había muerto a los 37 años de cáncer del seno. También había oído hablar de María de la Paz, pero no había tenido la oportunidad de escucharla. Es una mujer de mucha energía, con una bonita voz y mucha presencia escénica. La hora larga de espectáculo pasó muy rápido. El público no quería irse lo que llevó al grupo a cantar tres bises. Fueron canciones de amor o despecho, algunas de frontera o de peces en el río. Los arreglos musicales estuvieron muy bien y los músicos de calidad demostraron sus habilidades con solos impresionantes. Una buena manera de olvidar la pesadez de esta época de pánico, desconfianza y encierro.

 

María de la Paz canta Lhasa
Musique
Mardi 10 mars 2020 à 20h30, 1h10 (en création)

Toujours orpheline de Lhasa de Sela disparue en 2010, la chanteuse, musicienne et comédienne Maria de la Paz rend hommage à une artiste à part, un ange dont les chansons dégagent une émotion immédiate. Aux instruments, un groupe de musiciens d'exception. Un voyage dans une poésie inaltérable.

Hommage à un ange

Ses chansons ont bercé nos soirées, nos fêtes, nos voyages, nos enfants sous leurs draps. Son premier disque, La Llorona, reste un coup de maître comme on en voit trois par décennie. De sa voix légèrement éraillée, Lhasa nous racontait, en espagnol, en anglais ou en français, des histoires de poissons, de marée haute, de pigeon, de frontière, de mille et une nuits, de fenêtre qu’il faut ouvrir. On les comprenait ou non, mais on était toujours emporté. Lhasa de Sela, c’était une émotion immédiate à chacune de ses musiques. Et puis, un jour de 2010, à 37 ans, la voilà tout à coup disparue. C’est elle, cette fois, qui était emportée, par cette fameuse maladie qu’on dit souvent longue, mais qui parfois foudroie. Ses admirateurs ne s’en sont toujours pas remis.

Chanteuse, musicienne et comédienne argentine installée à Lausanne, Maria de la Paz fait partie de ces orphelins que Lhasa ne lâche pas. Depuis la disparition de la chanteuse américano-mexicaine, un rêve la poursuivait, qu’elle réalise enfin aujourd’hui : rendre hommage à cette artiste qui lui manque cruellement. Déjà en 2015, Maria de la Paz chantait Astor Piazzolla dans un spectacle qui a tourné partout en Suisse romande. Cette fois encore, elle est entourée de musiciens d’exception. Violon, trompette, contrebasse, basse ou batterie, la musique de Lhasa convoque de multiples instruments. À la mise en scène, Lorenzo Malaguerra noue la gerbe avec le talent qu’on lui connaît, pour un voyage dans une poésie musicale qui n’a rien perdu de sa beauté.

https://www.forum-meyrin.ch/spectacle/maria-de-la-paz-can...

https://es.wikipedia.org/wiki/Lhasa_de_Sela

miércoles, 20 marzo 2019

Conciertos

Tornamesa20190219.jpgSiempre he pensado que la música es algo muy importante en Colombia. Por eso he aprovechado para ir, hasta ahora, a tres conciertos en estos meses en Bogotá.

El primero fue en una pequeña sala de una librería, con música barroca y del renacimiento italiano con composiciones de Monteverdi, Strozzi y Frescobaldi. La soprano Ana María Villamizar, cantante profesional que vive en Ginebra, Suiza, estuvo acompañada por Sebastián Vega, que tocó la tiorba, un extraño instrumento de cuerda semejante al laúd con dos mástiles, y Alfonso Correa, que tocó la viola de gamba. Otros cantantes acompañaron a la soprano: Andrés Silva y Santiago Botero. Me impresionó la excelente calidad de los interpretes y el dominio de esos instrumentos antiguos que no imaginaba en Colombia. No todo es música tropical bailable. Fue un placer escuchar a nuestra amiga en este lugar tan lejano a donde la conocimos. Los temas de las canciones fueron el amor alegre o melancólico muy de la época.

UniandinosSefardi20190227.jpgEl segundo concierto fue en un auditorio de tamaño mediano, con música sefardí interpretada por la cantante Jazmín Villamizar (que no es familiar de la anterior), el francés Julien Faure tocando flautas de pico y Nicolás Pulido en la percusión. De nuevo tuve la agradable sorpresa de disfrutar del dominio de los instrumentos que nos transportaron a la época del descubrimiento de América cuando musulmanes y judíos fueron expulsados de España. Cómo hubiera sido el mundo sin esas campañas de persecución y extremismo religioso que produjeron la Inquisición y tantos muertos. Es increíble que esta música haya podido subsistir gracias a la enseñanza de padres a hijos durante tantos siglos.

UniandesMorganeJi20190315.jpegEl tercer concierto fue en una gran sala de conciertos, con música rock interpretada al canto y banyo por francesa Morgane Ji de la isla francesa de la Reunión acompañada por una batería, una guitarra y un bajo eléctricos. Este fue otro mundo con muchos efectos de sonido para la voz y los diferentes instrumentos, con muchas imágenes animadas proyectadas como telón de fondo y demasiados decibeles para mi gusto.

Me quedé pensando en tantos artistas de calidad que no son conocidos mundialmente pero que pueden vivir de su pasión por la música. Es como una pirámide cuya cima está compuesta por los más famosos en cada especialidad y en la base por la masa de músicos aficionados de calidad variable pero pasando por toda una gama de artistas de calidad pero conocidos muy localmente a nivel del planeta.

domingo, 15 abril 2018

Dos conciertos

NV-IMP1001.jpgHace poco estuve en un concierto al aire libre y en otro en un auditorio cerrado. Los dos eran de música lírica.

El problema con el primero, en La Jagua, Huila, era el sonido. Para que los espectadores pudiéramos oír, pusieron micrófonos y altavoces muy potentes. El dilema era situarse lejos sin ver a los músicos o situarse cerca con el riesgo de quedarse sordo por el sonido tan fuerte. Eso lo supimos cuando era demasiado tarde. Los altavoces quedaban a unos diez metros. Los primeros en tocar fueron orquestas de niños que hacían chirriar sus violines y otros instrumentos. Por suerte luego pasaron músicos profesionales acompañados por una orquesta sinfónica. La primera soprano casi nos rompe los tímpanos. La segunda o cantó menos fuerte o le ajustaron mejor el volumen. Eran cantantes de variedades. Después hubo una serie de cantantes de ópera que interpretaron arias conocidas en italiano y francés de Gioachino Rossini, Gaetano Donizetti, Charles Gounod, Georges Bizet, Giuseppe Verdi. Nos fuimos antes del final pues era insoportable el volumen. Eso nos permitió salir del pueblo antes de los embotellamientos.

El segundo concierto en la asociación Uniandinos en Bogotá fue más íntimo. Eran Felipe Calle, un pianista, y Gabriela Ruiz, una soprano y sin micrófonos. La cantante interpretó canciones en ruso y español: Piotr I. Chaikovsky, Carlos Guastavino, Jaime León y otros compositores colombianos.

Es curioso que no se entienda bien lo que cantan y no porque sea en idiomas extranjeros sino por la vocalización y articulación. En ruso apenas entendí algunas palabras. En castellano me fue mejor que en italiano. Lo que me pareció más claro fue en francés a pesar del acento de los cantantes. Sigo pensando que hay un potencial musical increíble en este país.