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lunes, 26 diciembre 2016

Los sueños de Cristina

NV-IMP971.jpgEstoy en Calabria. Un pueblo o ciudad al que suelo ir de vacaciones pero no es verano y hay mucha más gente. Lo recorro incluso en las zonas más peligrosas, puertas que casi dan al vacio, senderos estrechísimos... llego a la puerta de un tribunal, alguien se acerca por detrás y me pone una capa y capucha para participar en una especie de juicio, no sé exactanente mi función pero me gusta... una guapa encargada de Correos se pasea por la plaza enseñando el culo, nadie se sorprende... empieza a llover fuertemente...
Los testigos del juicio pasan uno detrás del otro sin cesar y sin que deje de llover. Los enanos me acusan de haberlos engañado. La abuela está llorando por el lobo que se la había comido. La guapa de Correos la consuela sentada en un banco demasiado frío para sus nalgas. Los tres cochinitos observan desde la ventana. Con mi caperuza roja y mi minifalda que deja ver unas ligas negras que tiran de mis medias rojas me río de todo el mundo. Por fin el lobo está muerto y eso es lo que importa. Voy a poder salir de aquí sin duda alguna. Mi abogado, el pato Donald, es el mejor de todos y no me dejará hasta que pueda irme a casar con Roger Rabbit.

lunes, 20 junio 2016

Puntuación

sueños,ortografíaSeguramente fue por haber leído antes de acostarme un texto interesante pero con muchos errores de ortografía que tuve un sueño extraño que me hubiera gustado haber escrito al despertar. A ver si me acuerdo o lo invento pues sonñé que escribía un texto sobre el tema que decía más o menos lo siguiente:

. es un signo de puntuación que se llama punto y se pone al final de las frases para cerrarlas y nunca al comienzo como aquí. El punto aparece además sobre las íes y jotas, en los dos puntos y el punto y coma, este último está en vía de extinción. Es muy útil para ponerle los puntos sobre las íes a alguien. Los puntos suspensivos nos dejan flotando en el aire volando con nuestra imaginación. Los puntos de exclamación y de interrogación nos cambian la entonación y hasta dan ganas a veces de empezar una frase con uno y terminarla con el otro. Además los puntos se usan en abreviaturas y siglas que cuando terminan la frase hacen dudar a algunos si poner dos puntos seguidos o no. Pasa lo mismo cuando se juntan puntos y comillas, paréntesis y rayas. Con tanto punto nos hemos ganado el verbo puntuar.

Las comas nos dejan respirar y tomar el aire para el siguiente segmento, pero no siempre es así, ya que pueden ser signos de sintaxis simplemente. En los vocativos son primordiales. No confundir: «vamos a comer niños» con «vamos a comer, niños». A veces reemplazan verbos, como no. En «Pedro come carne y Juana, vegetales», nos hemos comido un verbo.

¡Ah!, las comillas, las comillas. Se pueden encerrar en este orden: «así “luego 'asá' para” salirme de» aquí. Son como los paréntesis (que encierran cosas) sin que nos demos cuenta. Ni hablemos de guiones y rayas.

Por último las tildes pues no es lo mismo término, termino y terminó. Ojo con olvidarlas en las mayúsculas pues no es lo mismo FEA PERDIDA que FEA PÉRDIDA, ni con ponerlas en solo, esta, aun, fe y otras que no las necesitan.

¿Y la ce cedilla que se inventó en español y ahora solo se usa en francés?

Esos problemas no existían hacemuchotiempocuandonoseusabalapuntuaciónniladivisióndeltextoenpalabrasnilasminúsculas. Ha debido de ser muy difícil de leer ese tipo de escritura. Aunque uno se acostumbra a todo. Ahora pongamos cuidado en distinguir por ejemplo «sin vergüenza» de «sinvergüenza» o «sobretodo» de «sobre todo».

Y punctum.

 

sábado, 11 junio 2016

Tournoi de scrabble à Lancy

NV-IMP952.jpgLa dynastie qing ne connaissait pas le twill même en linceuls dans le shéol plein de cercueils en ruthéniums d'un jati extime couvert d'étoles et portant une bauhinie qu'il recepât près d'où il sexait en chantonnant un ranz, en buvant des givrys comme les plèbes, qui par des manipulations relutives, dans des poêles mazées pour des juleps contre la myase afin d'éviter qu'on ne lui massicote les mains.