sábado, 31 diciembre 2016
Romancero decembrino
El subconsciente es increíble. Hace unos días vi varios cortometrajes entre los cuáles uno de animación Sonambulo <http://www.arte.tv/guide/fr/064422-000-A/sonambulo> que está basado en el poema Romancero sonámbulo de Federico García Lorca <https://es.wikisource.org/wiki/Romance_son%C3%A1mbulo>. Releí el poema para entender la relación entre los dos. El corto es muy abstracto y musical con mucho ritmo y dibujos que parecen inspirados de Miró, Picasso y Dalí. Está bien hecho. Me recordó animaciones de mi hijo Diego. Se lo comenté y le leí el poema.
Antenoche soñé que yo hablaba en verso y me salía un poema parecido al de Lorca con tal naturalidad que me era más fácil que hablar en prosa. Por la mañana traté de escribir lo que recordaba pero no era bueno. Además no lo terminé:
Rojo como el tinto rojo
y el rojo rojo sangriento.
Como dos nubes llovemos
al suelo lanzando rayos.
La felicidad no vemos.
Solo nos impulsa el viento.
Somos dos reyes malayos
a nuestro antojo viajando.
Negro como el café negro
y el negro negro destino.
Seguir es un desatino
pero hay que vivir sedientos.
La curiosidad muy fuerte
nos puede causar la muerte.
disfrutemos los momentos
el amor nos...
Anoche soñé que estaba viviendo en un mundo imaginario que estoy usando para una novela futurista. ¡Cómo me hubiera gustado haber podido recordar exactamente lo que soñé para usarlo en la novela! Pero el subconsciente es caprichoso y la memoria frágil.
10:25 Anotado en Elucubraciones, Recuerdos | Permalink | Comentarios (0) | Tags: sueños, poesía, memoria
lunes, 26 diciembre 2016
Los sueños de Cristina
Estoy en Calabria. Un pueblo o ciudad al que suelo ir de vacaciones pero no es verano y hay mucha más gente. Lo recorro incluso en las zonas más peligrosas, puertas que casi dan al vacio, senderos estrechísimos... llego a la puerta de un tribunal, alguien se acerca por detrás y me pone una capa y capucha para participar en una especie de juicio, no sé exactanente mi función pero me gusta... una guapa encargada de Correos se pasea por la plaza enseñando el culo, nadie se sorprende... empieza a llover fuertemente...
Los testigos del juicio pasan uno detrás del otro sin cesar y sin que deje de llover. Los enanos me acusan de haberlos engañado. La abuela está llorando por el lobo que se la había comido. La guapa de Correos la consuela sentada en un banco demasiado frío para sus nalgas. Los tres cochinitos observan desde la ventana. Con mi caperuza roja y mi minifalda que deja ver unas ligas negras que tiran de mis medias rojas me río de todo el mundo. Por fin el lobo está muerto y eso es lo que importa. Voy a poder salir de aquí sin duda alguna. Mi abogado, el pato Donald, es el mejor de todos y no me dejará hasta que pueda irme a casar con Roger Rabbit.
10:42 Anotado en Cuentos, Juego de escritura | Permalink | Comentarios (0)

