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domingo, 22 junio 2014

Microrrelatos

  1. microrrelato, ficciónNunca se imaginó lo que escondía su novia debajo de la falda: la libertad.
  2. Acababa de entrar sin que sus ojos tuvieran tiempo de acostumbrarse a la oscuridad cuando oyó unas llaves girar a su espalda. Estaba encerrado.
  3. La vio venir por la misma acera como todos los días. Esta vez sí le iba a decir algo. Se miraron a los ojos con una sonrisa leve. Fueron unos segundos eternos mientras se cruzaban. Se dijo que mañana sí se atrevería por fin a decirle algo.
  4. Abrió los ojos. Vio sobre la mesa de noche la caja de preservativos sin abrir. ¡Ay! No recordaba lo que había hecho después de la fiesta de anoche. Algo  se movió a su espalda. A su lado dormía una hermosa mujer desnuda. ¿Serían padres dentro de nueve meses?
  5. Después de recorrer casi todo el castillo sin encontrarse con nadie, llegó a la conclusión de que estaba sola. Notó una luz por debajo de una puerta. No pudo abrirla porque estaba cerrada con llave. Cuando se agachó a mirar a través de la cerradura, tuvo el susto más grande de su vida: se topó con un ojo que la observaba.
  6. Primero, le dijo sensual y suavemente al oído: te amo con locura. Después, lo mató.
  7. «Entonces me voy de esta casa», gritó cerrando la puerta de un solo golpe. Me dije, «ya volverá». Un cuarto de hora después estaba golpeando a la puerta. Los adolescentes son así.
  8. Estaba feliz porque comenzaba la Copa Mundial de Fútbol, porque su marido la dejaría tranquila durante un mes, ya que se iría a ver todos los partidos con sus amigotes y después a festejar las victorias o derrotas, porque ella odiaba ese deporte sin sentido, pero sobre todo porque podría pasar más tiempo con su amante que también odiaba el fútbol.
  9. Le pidió que la abrazara y la abrasó.
  10. Lo último que le dijo antes de desaparecer para siempre de su vida fue: la paciencia tiene un límite.
  11. Cuando terminó su obra de arte quedó orgulloso de sus colores, perspectiva y relieve, pero nunca pensó en su trascendencia. Esos conceptos no significaban nada para él. Lo que buscaba era plasmar la realidad, impresionar a su gente y conseguir un puesto importante en su comunidad. Con un poco de suerte hasta podría ganar los favores de la hija del jefe. El tiempo no significaba nada para él. No podía imaginarse que treinta y un mil años después sería admirado por los arqueólogos del mundo entero.
  12. - Lo que me gusta de tu país es la alegría de la gente, me dijo. - Lo malo es que es alegría superficial, contesté. - Pero lo malo de aquí es que hay una tristeza profunda, objetó y nos pusimos a reír.

10:26 Anotado en Cuentos | Permalink | Comentarios (0) | Tags: microrrelato, ficción

martes, 24 diciembre 2013

Ajolote

microrrelato,ficción,cortázar,transmutacionesTeníamos cita en el Jardín de Plantas de París. Llegué demasiado temprano. Visité la exposición de esqueletos de ballenas y animales disecados. Me gustó ver la jirafa, el elefante y el tigre. En un rincón había una escultura de hipopótamo inmenso sobre la cual una joven leía periódicos. Otra muchacha que la cuidaba me explicó que era una obra de arte que solo existía cuando una de ellas estaba sentada encima leyendo. Se turnaban para que siempre hubiera una en escena. «Locos artistas», pensé. Con dificultad encontré el acuario donde me vería con Julio. Mientras llegaba me puse a admirar el monstruo acuático con nombre náhuatl mexicano. Animal extraño con rasgos casi humanos. Parecía que me miraba adivinando mi pensamiento. Vi mi reflejo en el vidrio. De repente vi a Julio mirándome fijamente afuera del acuario. Ahora estoy aquí nadando en medio de estos ajolotes esperando a que regrese. ¿Volverá?

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/cortazar/axo...

sábado, 26 mayo 2012

Río de último

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Sé que no debería hacerlo, pero es más fuerte que yo, que me dejo llevar por los rencores. La miré desde el bar, sonreí, le envié un beso, le señalé la puerta del fondo con los ojos y salí discretamente en esta dirección. Aquí la espero con el revólver cargado.