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lunes, 04 abril 2016

Recordando a Viviana Villalonga de Michaux

tristeza, vida, muerteEsta nota tengo que escribirla en castellano, pues vaya sorpresas que nos da la vida. Conocí a Viviana gracias a los blog que Www.Orange.Fr ofrecía a sus usuarios por allá en 2007. Ella y yo habíamos creado nuestros respectivos blogs más o menos al mismo tiempo. Las casualidades de la vida hicieron que nos conociéramos por ese medio, pues fue una de mis primeras lectoras; nos comentábamos mutuamente y a diario nuestras notas.

Resultó ser argentina, casada con un francés y profesora de español en Thonon-les-Bains, Francia, al otro lado del lago Léman, no muy lejos de donde yo vivía. Era muy entusiasta por la escritura y en su caso por la poesía. Nuestra ciberamistad nos llevó a jugar con la escritura lanzándonos retos literarios que fueron muy fructíferos y divertidos. Ayer hablaba yo de mis influencias, ella fue una inspiración muy importante para mí durante esos años.

Tuve el placer de conocerla personalmente pues le propuse que me ayudara a presentar mi primera novela en la librería Albatros de Ginebra, Suiza. Esa velada del jueves 6 de marzo de 2008 fue muy divertida e interesante gracias a sus ideas, preguntas y simpatía. La foto que acompaña esta nota es de esa velada. Ella no quería en ese entonces que yo publicara fotos donde se la reconociera pues decía que no era compatible con su trabajo. Espero que me perdone que ahora lo haga de nuevo, pero ya esas preocupaciones no tienen sentido hoy.

Vino a la presentación con su esposo. A ella la vi dos veces y a él solo esa vez; fue la última que los vi en persona. Después seguimos escribiéndonos a través del blog o por correo electrónico pero con el tiempo cada vez menos, pues dejó de interesarse en los blogs. No tenía hijos, pero dedicaba mucha energía en la educación de sus alumnos que eran como sus hijos y con quienes viajó varias veces a la Argentina, México e Inglaterra. Tengo en casa un ejemplar de su libro de poesía con su voz que publicó en su país. Allá tenía a sus padres, a una hermana y una sobrina. Durante un tiempo su esposo estuvo enfermo de la columna y fue ella la que se dedicó a cuidarlo hasta su recuperación.

En julio de 2015 me escribió agradeciéndome que le hubiera enviado mi último libro, pero dándome la mala noticia de que le habían descubriendo una grave enfermedad del estómago. Estaba luchando contra ella a fuerza de quimioterapia y optimismo. En agosto me volvió a escribir contándome de sus males y de una novela que había escrito sobre su padre y quería publicar. En noviembre me llegó su último mensaje diciéndome que estaba en casa después de veinte días de quimioterapia. Le envié un mensaje de Navidad o Año Nuevo que no me contestó. Me imaginé que no tenía ánimo para leer o escribir. Esperaba que me anunciara pronto que había vencido esa enfermedad.

Creo que fue la lectura en estos días de la novela De sobremesa del poeta colombiano José Asunción Silva (1865-1896) donde menciona el diario de Marie Bashkirtseff, una pintora y escultora ucraniana muerta en 1884 a los 25 años en París donde escribe sus impresiones diarias a sabiendas de que está muy gravemente enferma de tuberculosis, lo que me recordó a Viviana. Pensando en su silencio y con una corazonada, me he puesto a buscar noticias sobre ella por la Internet y me encuentro con lo siguiente que me ha dejado tristísimo e impotente:

http://www.libramemoria.com/avis/le-dauphine/haute-savoie...

Sin poder entrar en contacto con su familia, dejo aquí este pequeño homenaje a esa gran ciberamiga y mis condolencias a sus familiares, alumnos y amigos. Es un pequeño desahogo para mi tristeza, pero un recuerdo de la suerte que tuve de conocerla aunque fuera en el ciberespacio. ¡Que Viviana y su marido descansen en paz!

 

Falleció en Francia la profesora Viviana Villalonga

Tuvo una reconocida labor educativa y cultural. Publicó un libro de poesías e impulsó el intercambio franco-argentino de estudiantes. Tenía 44 años y estaba radicada desde hace años en Europa.

A los 44 años y a causa de un cáncer de estómago, falleció el lunes en Francia -donde estaba radicada desde hace años- la profesora de francés de origen elisense, Viviana Villalonga de Michaux.

Como parte de su labor educativa y cultural, publicó en 2.009 el libro de poesías "Hablando de amor" e impulsó el intercambio franco-argentino de estudiantes de la Escuela Normal Superior Doctor Luis Cesar Ingold.

Tras el deceso, su marido -de origen europeo- tomó la drástica determinación de quitarse la vida.

Fuente: El Entre Ríos (edición impresa), http://colon.elentrerios.com/villa-elisa/fallecia-en-fran...

jueves, 08 enero 2015

Días grises

fanatismo, vida, muerte, más allá, humanidadAyer ha sido un día triste por varias razones.

Estuve en el cementerio en una ceremonia para despedir a un amigo que murió de un infarto fulminante el 29 de noviembre. Tenía 52 años de edad y gozaba de buena salud. Jugaba basquetbol, era de temperamento calmado y afable. Según me contaron, apenas tuvo tiempo de decirle a su mujer que sentía algo raro a las cinco de la mañana antes de quedar fulminado. No había tenido ningún síntoma en días anteriores. Un corto discurso de sus hijos y una serie de canciones en español y francés de cantantes conocidos nos acompañaron en la capilla donde se oían sollozos. Mucha gente estuvo ahí, sobre todo colegas del trabajo donde lo conocí.

El segundo hecho fue el cobarde asesinato de la redacción del periódico satírico Charlie Hebdo por extremistas terroristas. ¿Cómo pueden ser tan ignorantes para matar a un caricaturista o a un periodista que no piensa como ellos? ¿Qué mundo nos quieren imponer? El pensamiento único e irracional no va conmigo. Quiero una sociedad variada y tolerante donde se respeten todos los derechos humanos. Hay que evitar volver al oscurantismo y a la Edad Media.

Me quedé pensando en que quizás lo que realmente nos distingue de los demás animales es el hecho de que enterramos a nuestros muertos. La gran incógnita es qué hay después de la muerte: ¿el paraíso como esperan los religiosos o la nada como predican los ateos? Quizás lo mejor es no saber. Me da igual desde mi posición de agnóstico. Estoy seguro de que es un problema que está fuera del alcance de nuestro racionamiento. Es cuestión de fe en un caso como en otro. Es como cuando veo un buen mago, sé que hay un truco, pero mejor no saberlo para que no se rompa el encanto.

Me pregunto si la otra característica de la humanidad no es la violencia de los unos con otros para imponer ideas. Cada cual quiere tener razón a toda costa y que nadie lo contradiga. Una de las cosas que más me gustan de Francia es la libertad de expresión. Se puede debatir cualquier tema sin mayores problemas. Si todos pensáramos igual, sería aburridísimo.

domingo, 06 mayo 2012

Teatro, fotografía, destilería y pintura

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Estas palabras resumen cuatro actividades que disfruté en estos últimos días.

Primero una pieza de teatro de la compañía Mar y Cordillera de Ginebra. El título, Nada es lo que parece… Mirages, los autores, Aaron Sthioul y Rubén O. Reynoso, los actores aficionados latinoamericanos y suizos algunos que conozco personalmente y otros que ya vi actuar con ese mismo grupo. Fue un rato divertido con mucho público y calor, tanto en la temperatura como en el ambiente. El tema es la apariencia en muchos sentidos: la amistad falsa y verdadera, el interés, el engaño, el complot, las trampas, la apariencia física, la moda. Un poco de todo, con momentos jocosos y a veces hasta vulgares, pero divertidos. Me parece un buen pasatiempo para grandes y chicos eso de practicar teatro. Además fue en español, con muchos acentos que también disfruté.

El jueves pasado estuve en la inauguración de una exposición de fotografía de Hermann Fahrenkrug, un amigo alemán que vivió en Ferney-Voltaire de 1994 a 2009 cuando murió trágicamente. Era sociólogo, especialista de toxicomanías, cofundador de la asociación Contacts Cultures Cuisines. Era fotógrafo aficionado que expuso varias veces en la región. Ahora su viuda y su hija le rinden un pequeño homenaje con esta selección de imágenes en blanco y negro que trata temas que le llamaban la atención y que yo resumiría como: la vida nos sorprende pero sigue su marcha. Me parece verlo con su cámara tomando fotos en fiestas, bares o en el mercado. Fue emocionante estar ahí. Además en esas ocasiones uno se encuentra con mucha gente conocida que no ve a menudo y da gusto charlar con ellos.

Ayer aprovechamos un viaje a Martigny organizado por el servicio cultural de Prévessin para ir a ver la exposición sobre retratos de la colección del Centro Pompidou de París. Quería ir a verla en estos días cuando descubrí ese viaje en autobús que permite estar en grupo, no tener que manejar y hasta dormir durante el trayecto. Me parece muy buena idea y trataré de aprovecharlo en el futuro.

En la mañana visitamos una destilería suiza que ya tiene 123 años de existencia. El principal producto de exportación es la Williamine, un aguardiente de pera con 43 grados de alcohol, reconocido mundialmente. Lo más interesante, fuera de las explicaciones de fabricación de toda la gama de licores, fue la automatización del proceso que permite al enólogo controlar todo gracias a su teléfono. Nos mostró cómo al recibir un SMS de alerta puede ver el estado de cada alambique y manipularlo a distancia si es necesario. También puede encender la luz de la fábrica y ver con una webcam si todo está en orden. Parece de ciencia ficción.

Terminamos con la interesante y variada exposición de retratos que son un panorama de obras de pintores famosos de finales del siglo XIX y comienzos del XX: Picasso, Matisse, Modigliani, Henri Laurens, Fernand Léger, Giacometti, Antonin Artaud, Francis Bacon, entre otros. Me llamaron particularmente la atención un cuadro de Victor Brauner, Prestige de l'air de 1934, que es como un robot que muestra sus entrañas como esos cuadros surrealistas de Dalí y una cara de Calder hecha de alambre que tiene un volumen y una presencia impresionante a pesar de las pocas líneas que la delimitan. Estas dos obras me recordaron otras realizadas por mi hijo.

Para completar la exposición, hay una colección de fotografías del fundador de la fundación que organiza estas exposiciones tan exitosas. Se trata de fotos tomadas en los años cincuenta por Leonardo Gianadda cuando realizaba reportajes fotográficos en el mundo entero. Interesante recorrido por temas que reúnen fotos de años y lugares distantes: el agua, los niños, los canastos, los uniformados y muchos más.

Me considero con suerte de poder disfrutar de estas cosas en esta región, pues me hace ver el mundo con nuevos ojos cada vez y eso aviva mi curiosidad y las ganas de seguir viviendo.

http://www.gianadda.ch/wq_pages/fr/expositions/