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domingo, 19 enero 2020

Rebobinar

NV-IMP1015.JPGEsa noche, los niños estábamos jugando en la calle como en todas las vacaciones. Probablemente estábamos jugando como siempre al escondite o al fútbol. Uno de nosotros nos dijo que miráramos por la ventana de la casa de un vecino. En la sala, todos estaban reunidos para ver, en la penumbra, la proyección de una película de celuloide que el padre de la familia había filmado durante un paseo. Había imágenes de un tren que cruzaba el campo. Era un tren a vapor que, en aquellos años, seguía circulando por la carrilera desde Bogotá hasta Ibagué.

Una vez viajé en uno igual de Bogotá a Medellín con mi padre, que era jubilado de los Ferrocarriles Nacionales. Recuerdo el típico sonido, el olor y el movimiento de los vagones. Fue un viaje muy largo en asientos no muy cómodos a una velocidad bastante baja subiendo y bajando las montañas andinas.

Cuando nos vieron desde adentro mirando por la ventana, nos invitaron a entrar. Todos entramos y nos sentamos en el suelo. Era una película muda, pero en color. Reconocimos a las personas que aparecían en ella, porque eran todos de la misma familia Guzmán.

Lo mejor fue que el padre rebobinó la película para guardarla y la vimos proyectada al revés. La gente caminaba hacia atrás y el tren, en vez de escupir el vapor por la chimenea, se lo tragaba. Todos nos reíamos a carcajadas. Aceptó proyectarla varias veces así hasta que nos cansamos. Me dan ganas de volver a reír.

18:07 Anotado en Recuerdos | Permalink | Comentarios (0) | Tags: infancia, trenes, cine

martes, 01 septiembre 2015

Trenes de cremallera

Suiza, trenes, montaña, paseosNo dejan de impresionarme esos trenes que suben por cuestas tremendas hasta las cimas de las montañas como si fueran funiculares o ascensores. En los Alpes suizos hay muchos.

Hace años estuve paseando un fin de semana por los lados de Grindelwald. El organizador nos llevó desde Ginebra usando muchos tipos de transporte incluyendo trayectos a pie, tren, teleférico, autobús y barco. Llegábamos a paradas de bus, estaciones de tren, restaurantes o albergues escondidos en la montaña donde puntuales nos estaban esperando.

Suiza, trenes, montaña, paseosPor eso el sábado pasado estuve en la región de Interlaken subiendo al Schynige Platte, que quiere decir «esquisto brillante» pues es la formación geológica más común en esa montaña. El tren sube en una hora de unos 600 metros a casi 2000. Tuvimos suerte de que el clima estuvo magnífico con cielo azul, sol radiante y calor razonable. No paramos de tomar fotos. Al comienzo del ascenso se ven los dos lagos de Thun y Brienz y entre ellos la ciudad. Después aparecen espléndidas las cumbres nevadas de unos cuatro mil metros de altitud entre las cuales las más famosas son el Eiger, Mönch y Jungfrau (es decir, el Ogro, el Monje y la Doncella o Virgen).

En la estación final hay un restaurante panorámico y un jardín botánico con la flora alpina representada en más de seiscientas especies con su hábitat reconstituido. Además el grupo (en mayoría suizos) resultó simpático lo mismo que los guías.

Suiza, trenes, montaña, paseosAhora quedé con ganas de ir al observatorio de la Jungfrau todavía más arriba, eso sí, un día tan bueno como el del fin de semana pasado. Voy así almacenando recuerdos muy bonitos.