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sábado, 01 agosto 2009

La semilla

LaSemillaBesada.jpgTerminé la lectura del segundo tomo del libro de Jorge Besada, un cubano, jubilado de mi trabajo y amigo del mundo ginebrino del ajedrez. El primer tomo trata de la historia de la isla desde la independencia de España hasta la toma del poder por Castro. El segundo de la época que va de 1959 a nuestros días.
Me ha gustado leer el punto de vista de este hombre que ha tenido una vida tan particular. Se graduó de abogado, aprendió idiomas y los enseñó, para poder estar tranquilo en Cuba, estudió ingeniería eléctrica especializándose en telecomunicaciones. Le había creído al régimen que a los técnicos no los molestarían pues eran importantes para el país, mientras que con su carrera de abogado hubiera tenido que renunciar a sus ideas pues el sistema comunista no aceptaba oposición. A pesar de todo no pudo soportar la situación que lo estaba enloqueciendo y logró salir del país, vivió en Alemania donde trabajó como traductor y luego en Ginebra en el mismo oficio.
Explica muy bien lo sucedido en su país desde su punto de vista y pone en evidencia las contradicciones del régimen dictatorial. Como fue amigo de los Castro por ser de la misma generación y haber estudiado juntos, incluye anécdotas personales que le dan un toque especial a la narración. Al mismo tiempo cuenta su vida y la de su familia y amigos.
No me sorprende que termine pidiendo que EE. UU. invada a Cuba para liberarla de la dictadura castrista. Es en realidad una injusticia para los cubanos que se hayan sacrificado tanto durante tanto tiempo y no poder mejorar su situación. Hoy se encuentran casi en el mismo punto de partida abriéndoles las puertas a inversionistas extranjeros, a turistas inescrupulosos que aprovechan de la juventud cubana prostituyéndola por un puñado de dólares. Es lamentable.
Viendo las cosas desde lejos, uno puede entender que el comunismo pareciera una solución a los problemas de la sociedad capitalista. Hoy sabemos que el ser humano no es un ángel y esas utopías no tienen cabida en la realidad. Sin embargo, la pobreza extrema, la explotación del mundo por los ricos y poderosos tiene que tener un límite pues si no, vamos a terminar con este planeta en un cataclismo universal. No es justo que la gente no tenga oportunidades, que solo los que pertenecen a ciertas familias y a cierto medio puedan salir adelante. Mi utopía es un mundo sin guerras, sin pobreza, sin hambre, pero con diferencias y variedad ya que no somos iguales. Que unos triunfen y otros no, me parece natural. Que unos se aprovechen de los demás para explotarlos o que en la indiferencia total unos se enriquezcan a expensas del desprecio de los débiles, no me parece justo. Un sistema que evite los extremos sería lo ideal.
Un amigo me contaba (quizás ya lo escribí en el blog) que en una isla del Pacífico hubo un sistema de gobierno que cuando alguien se enriquecía en demasía, la sociedad le quitaba todos los bienes para que comenzara desde cero. Es que los ricos que nunca están satisfechos se parecen a los que siguen comiendo de gula cuando ya no pueden más. Deberían tener como castigo natural una buena indigestión económica.
http://besada.com/

viernes, 17 julio 2009

Calvino, Ginebra en llamas

Calvin.jpgEste año se celebra en Ginebra los quinientos años del nacimiento de Calvino. Entre las actividades conmemorativas tenemos esta pieza de teatro que vi anoche. Con una puesta en escena moderna cuenta la vida del famoso teólogo francés que impuso en la república su visión del mundo basada en una interpretación particular de la Biblia y su lucha contra el catolicismo romano. Aparece en escena varias veces un coro de unos quince cantantes vestidos con trajes actuales dirigido por Julián Villarraga, la misma persona que dirige el coro latinoamericano en el que canto los lunes por la noche. Contrastan estos personajes con todos los demás que sí están vestidos según la usanza del siglo XVI. Muchos personajes del protestantismo ginebrino y de las familias que estaban en contra del calvinismo están representados.
No conozco muy bien los detalles de la historia de Juan Calvino, pero sí que era un verdadero dictador e inquisidor con mentalidad de la Edad Media. El guión de la pieza resalta temas que aún son de actualidad en esta ciudad; por ejemplo, la presencia de muchos extranjeros a veces muy influyentes en lo político y económico, el manejo del dinero por usureros y banqueros, las enfermedades contagiosas, el extremismo religioso, la crítica del papa y otros más.
Antes de entrar al espectáculo, estuvimos paseando por unas casetas que representan un pueblo hugonote: el tallador de piedra, la taberna, el restaurante, almacenes de productos típicos, guardias vestidos con pecheras y cascos de metal armados de largas lanzas o de ballestas, los adivinos de naipes, mujeres cardando, hilando y tejiendo. Entre estas últimas encontramos a Annetta, viuda de un embajador suizo que trabajó en Bogotá, que nos acompañó con su vestido de pueblerina (sin la fresa en el cuello pues la estaba ahogando del calor) y nos explicó muchas cosas con su manera tan particular de ver el mundo (cree mucho en supersticiones) y su forma de ser tan apasionado y a menudo exagerada. Fue interesante verla bailar con un grupo de veinte personas una danza de pasos no muy complicados que me recordó bailes bretones o irlandeses que siguen de moda en fiestas populares.
Al final me sentí contento de vivir en el mundo actual y no en esas épocas tan intolerantes y peligrosas para un racionalista o libre pensador.

Calvin Genève en flammes
Une création théâtrale originale en plein air proposée dans le cadre des célébrations du 500ème anniversaire de Calvin, avec plus de 40 comédiens, chanteurs, musiciens et figurants. Texte original de Michel Beretti, mise en scène de François Rochaix.
Spectacle tous publics (dès 10 ans), en français, avec surtitres en anglais (à droite de la scène) et en allemand (à gauche de la scène). Accès payant.
Lieu(x) du spectacle
Genève Calvin en flammes a lieu, en plein air, à la Promenade des Bastions, Genève (centre-ville), devant le Mur des Réformateurs. En cas de mauvais temps le spectacle a lieu au Théâtre du Léman.
Représentations
Calvin Genève en flammes a lieu du 1er au 26 juillet, tous les jours, sauf les lundis, à 21h (ouverture des portes à 20h). Caisses, dès 17h.
Durée du spectacle
1h45, sans entracte
http://www.calvin09-geneve.ch/spectacle_calvin/