31/08/09

Cómo se borran los sueños

NV-IMP489.jpg«¿Qué estabas soñando?», me preguntó al abrir mis ojos. Vi su cara frente a la mía y medio atolondrado le conté lo que acaba de soñar que ahora evidentemente no recuerdo. Creo que yo tenía alrededor de seis años y mi hermana unos diez. No sé si me despertó a propósito o estaba ahí esperando a que yo me despertara. Debió de ser un día de fiesta o de vacaciones. No sé si fue ella o mi hermano quien me hizo caer en la cuenta de que si uno no se acordaba inmediatamente al despertar lo que había soñado, el sueño se perdía o se borraba de la mente como cuando uno borraba un tablero en la clase. La tiza dejaba una huella pero no era siempre fácil de leer lo que antes estaba escrito. Son recuerdos borrosos de la infancia mágica.
Siempre ha sido misterioso para mí ese mundo de los sueños. A veces me despertaba soñando con algo y me esforzaba para dormirme de nuevo y seguir con el mismo sueño, pero no siempre funcionaba. Funcionaba si era una pesadilla, pero en ese caso no quería seguir soñando lo mismo. Lo que también me impresionaba mucho era esas noches que parecían durar un segundo: cerraba los ojos y los abría de nuevo y habían pasado ocho horas de sueño sin darme cuenta y sin dejar recuerdos de lo soñado, seguramente debido a un gran cansancio. De pequeño también me chocaba dormirme en un lugar y despertarme en otro pues me habían cargado y empijamado mientras dormía. ¿Cómo se da un niño cuenta de que sueña, de qué es un sueño? ¿A partir de qué edad uno se acuerda de los sueños? ¿Cuál es el sueño más antiguo que uno puede recordar?

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30/08/09

Una semana sin Internet (o casi)

NV-IMP488.jpgLectura, escritura, paseos, playa, sol, gastronomía, enología, desconexión, familia, amigos, calor, turismo, deporte, arte y otras distracciones apenas suficientes para olvidar el trabajo y recargar baterías. Ahora ya en casa es tiempo de prepararse para el nuevo año escolar.

23/08/09

Dados contra cerveza

NV-IMP487.jpgCasi nadie había visto el letrero que decía que la cerveza del barril valía cuatro francos, pero que si uno tiraba los dados, pagaría lo que indicara el dado, es decir entre uno y seis francos. José calculó que el precio promedio sería tres francos con cincuenta y por lo tanto con un poco de suerte pagaría menos de cuatro. Contó las monedas que le quedaban en el bolsillo, eran ocho francos. El dilema era tomarse solo dos cervezas al precio normal o arriesgarse a tomarse más o menos de dos jugando con los dados.
La joven rubia vestida de bávara lo miró unos segundos con una sonrisa amplia y le preguntó qué le servía. «Oye, Sisí, te propongo un trato con lo de los dados», dijo José. «¡Ja, ja! Muy gracioso. No me llamó Sisí. Me llamo Pascualina. ¿Qué te sirvo?», contestó con la misma sonrisa. «Mira, Pascualina. Voy a jugar con el dado para pagar la primera cerveza. Si me sale más de cuatro, no podré tomarme más de una pues me quedarán dos francos en el bolsillo. En ese caso, si tiro de nuevo el dado y sacó más de dos, en vez de cerveza me contento con un beso», continuó dándoselas de listo. «Claro y si te salen solo unos me arruino yo y me pierdo del beso. Tienes suerte de que soy jugadora. Vale. Acepto tu apuesta», respondió Pascualina aprovechando que no había muchos clientes y que su colega estaba ocupado con los pocos que llegaban del otro lado de la caseta.
José tiró el dado y le salió un tres. «¡Qué bien! Me gané una cerveza, pero lo del beso lo negociamos ahora después, guapa», dijo el joven y se fue a tomar su cerveza en una mesa a la sombra. El grupo que tocaba música en el quiosco de al lado tenía éxito; muchos jóvenes de pie los seguían balanceándose en sus puestos. El calor hizo que la cerveza de José se acabara más rápido de lo previsto o quizás él se la tomó de prisa para ir a seguir con su labor de conquistador. Era alto y apuesto y apostaba que iba a ganarse el beso de Pascualina. ¡Ojalá tuviera mala suerte en los dados!, era lo que deseaba ahora.
«Me quedan cinco francos, Pascualina. Voy a jugar con los dados de nuevo. Si me sale más de cuatro, me gano la cerveza y un beso. ¿Vale?», propuso el joven. Pascualina que se había olvidado de su galán se rió de nuevo y aceptó el trato. Tiró el dado y le salió un tres. «Vaya suerte. Hubiera preferido el beso aunque me saliera más caro. ¿No estarán cargados estos dados?», dijo José llevándose su cerveza.
Esta vez la joven Pascualina no se olvidó del galán y estuvo pendiente de él mientras atendía a los compradores que al terminar el primer concierto del quiosco habían vuelto numerosos. Empezaba a ocultarse el sol en esa tarde veraniega. Otro grupo musical se instalaba y el joven José bebía su segunda cerveza observando a su esperada conquista. Le quedaban dos francos en el bolsillo. La probabilidad de sacar más de dos en los dados era grande. El grupo nuevo se puso a tocar y la caseta de la cerveza se vació otra vez pues los jóvenes estaban entusiasmados con la música electrónica.
José se distrajo un rato y al terminar su cerveza se dirigió a la caseta pero esta vez la joven no estaba. Quedaba solo su amigo vendiendo la cerveza con otro que no estaba antes. «¿Pascualina ya se fue?», preguntó José. «La joven que estaba atendiendo aquí», insistió José al ver que no le entendían. «¡Ah! Se llama Janet y ya terminó su turno. ¿Qué le sirvo?», respondió el ventero que tenía cara de malas pulgas. «Tiro el dado pues solo tengo dos francos», contestó José. Salió un seis y no pudo tomar cerveza.
Triste se fue a caminar por el parque en dirección de la parada de bus. Sacó su teléfono celular para ver si tenía llamadas perdidas o algún SMS. De pronto se podría encontrar con amigos que lo invitaran a otra cerveza. Estaba sentado en la parada del autobús tan absorto manipulando el artilugio electrónico que no se dio cuenta de la llegada de un bus ni de la joven que se acercaba a él. De repente sintió que le dieron un beso en la boca y sorprendido tuvo apenas el tiempo de ver a Sisí, es decir Pascualina o Janet, sonreír y correr a tomar el bus diciéndole adiós con la mano. El autobús cerró la puerta y arrancó de inmediato. José se quedó sentado viendo a su conquista caminar buscando una silla entre la gente. Con un poco de suerte se encontrarían en otra oportunidad, pensó con optimismo.

22/08/09

Mesa del comedor en casa del abuelo

NV-IMP486.jpgEn casa del abuelo nos reuníamos los fines de semana. Mi mamá se iba con nosotros los tres pequeños desde temprano para pasar el domingo en familia. Eran días de juegos con los primos y los niños del barrio.
Era una casa moderna, grande y espaciosa pero de techos altos. La cocina y el pequeño comedor aledaño tenían las paredes cubiertas por azulejos verdes. La mesa era de fórmica roja resistente con un borde metálico. Para comer, si éramos más de seis personas, a los niños nos ponían en las esquinas de la mesa; si éramos más de diez, nos tocaba comer por turnos o comer en dos comedores: el que quedaba al lado de la cocina y el grande que quedaba junto a la sala y solo se usaba para ocasiones especiales.
Cada persona tenía su puesto asignado. Cuando vivía mi abuela, ella estaba en una cabecera, a su lado por la izquierda, mi abuelo, en seguida, mi tía Dálila, en la esquina me tocaba a mí, en la otra punta de la mesa, mi tía Elvira, en la esquina siguiente, mi hermano Camilo, luego venía el puesto de la tía Celmira, después la tía Clara y en la esquina mi hermana Clara. Cuando murió mi abuelo, mi tía Clara tomó su puesto.
Esa era la configuración normal. La comida venía de la cocina en bandejas y era mi abuelo quien servía las porciones en cada plato. Además estaba pendiente para volver a servir a quien fuera dejando el plato limpio. Le encantaba cuando iba alguien que comiera bien pues él servía más y más. Mi padre era uno de ellos y mi esposa que alcanzó a conocerlo también fue consentida por tener buen comer. Pero si los niños íbamos dejando algo de lado, él creía que no nos gustaba y nos lo podía quitar del plato para dárselo a otra persona. Así aprendimos que lo que más nos gustaba debíamos comerlo rápidamente para no correr el riesgo de perderlo. El abuelo hablaba mucho y no le gustaba que lo interrumpieran o no le pusieran cuidado. Los niños debíamos guardar silencio. Antes del almuerzo se encontraba con amigos en el centro de la ciudad para tomarse unos aperitivos y en general por ese motivo llegaba alegre a la casa. Después de almuerzo la siesta era obligatoria. El café se tomaba después de ella. El calor lo dormía a uno fácilmente. El tiempo pasaba menos rápido que ahora.

08:30 Anotado en Recuerdos | Permalink | Comentarios (1) | Email esto | Tags: comida, abuelo, niñez

21/08/09

Cobres de fiesta

Anoche estuve en un espectáculo musical del festival Cuivres en Fêtes de Limoges. El teatro ópera estaba súper lleno, el calor estival, apabullante; menos mal que a la salida había llovido un poco y la temperatura había empezado a bajar. La primera parte fue de un quinteto de trompetistas que con mucho humor dieron un concierto muy variado y de calidad. La segunda parte fue de la orquesta del Splendid que ya tiene más de treinta años de creada lo que se ve en las canas de algunos de sus integrantes pero que sin embargo tiene mucha energía. Estos músicos demuestran que se puede producir espectáculos de calidad musical y al mismo tiempo divertir al público sanamente. En los sitios Web que indico abajo se pueden ver fotos y vídeos.

Soirée Prestige avec les Musiciens de la SPEDIDAM "Jazz". Avec Les Trompettes de Lyon, suivies par Le Grand Orchestre du Splendid .

LesTrompettes.jpgQuintet humoristique de trompettes, Les Trompettes de Lyon assureront la 1ère partie de la soirée, avec leur spectacle Le Canard Laqué, mis en scène par François Rollin.
http://www.lestrompettesdelyon.com/

Puis Le Grand Orchestre du Splendid, créé en 1977, viendra mettre le feu au festival grâce à son style hors temps, sa rythmique puisée aux sources du jazz, reggae, salsa et du swing, et ses éternels tubes.
http://www.lestrompettesdelyon.com/

L’association « Les Amis de l’Ensemble Epsilon » et la Ville de Limoges présentent « Cuivres en fête », du 13 au 26 août 2009, le rendez-vous des cuivres et des percussions du monde entier.

Splendid.jpgL’édition 2009 propose une programmation alliant qualité et diversité qui devrait ravir le plus grand nombre. « Cuivres en fête », c’est des rencontres et des concerts de jazz en passant par la musique classique, des rendez-vous musicaux toute la journée, de midi à minuit, et l’occasion de créations musicales inédites à Limoges et en région Limousin.

Le festival 2009 accueille de grands ensembles à la réputation internationale :
Les Trompettes de Lyon, Spanish Brass, Jon Sass, Mnozil Brass, mais aussi le Grand Orchestre du Splendid, ou l’Ensamble de Metales de Carabobo (orchestre de jeunes du Venezuela) et bien d’autres encore…

Pour la première fois, un festival « Off » propose parallèlement au cœur de la ville de Limoges, sur le parvis de la Cathédrale, des concerts gratuits en plein-air destinés à élargir un public.

Comme chaque année, accueillie dans les nouveaux locaux du conservatoire de Limoges, l’Académie Epsival reçoit des stagiaires dans des classes de cor, trompette, tuba, trombone, percussions et jazz.

20/08/09

Le Bistrot d’Olivier

NV-IMP485.jpgComo quedaba en la galería del mercado principal, nos pareció que el restaurante tendría una buena relación calidad/precio. Nos nos equivocamos. El menú costaba doce euros y tenía mucha escogencia tanto en entradas como en paltos principales. El local estaba lleno de gente en un ambiente sencillo y animado. Solamente dos mujeres atendían tantas mesas llenas de convives y una más estaba en la cocina abierta sobre el salón. En un extremo estaba el bar con un solo hombre encargado de las bebidas y la caja. El calor estaba insoportable. La comida estuvo buena. Mientras comíamos tuvimos cuatro personas diferentes al lado nuestro. Primero una pareja muy mayor que estaba por terminar y luego otra pareja con quien terminamos entablando conversación. Resultó que el señor había estado en Colombia muchos años atrás pues adoptó un niño colombiano que ahora tiene diecisiete años. Coincidencias de la vida. He conocido tantos casos de niños adoptados por franceses durante todo el tiempo que llevo viviendo aquí. Me parece muy buena solución tanto para las parejas que no pueden o no quieren tener hijos, como para esos huérfanos que no tienen la culpa de estar solos. No es tan fácil como parece; los trámites son largos y fastidiosos y las exigencias grandes, además de que es una lotería, ya que no se sabe cómo va a evolucionar el niño a la adolescencia. Cuando dejamos el local vimos que en la puerta decía que estaba aconsejado por un periodista gastrónomo que tiene un programa de televisión que se llama Les escapades de Petitrenaud.

19/08/09

Eloísa está debajo de un almendro

NV-IMP484.jpgAcabo de leer este libro del español Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) que fue un escritor y dramaturgo muy original para su época pues cambió los parámetros de la comedia teatral introduciendo lo inverosímil e ilógico de una manera más intelectual. Lo hace a uno pensar en Ionesco (1909-1994).
Son dos familias muy excéntricas por no decir locas de amarrar. Son dos familias adineradas que pagan muy bien a sus criados que a pesar de todo, especialmente en casa de Mariana, terminan yéndose al no aguantar tanta locura por miedo de volverse locos. En ellas dos jóvenes, Mariana y Fernando, están enamorados pero de manera extraña. Ella se siente bien cuando él se presenta como un ser misterioso y oscuro que la mira con ojos raros como de asesino, pero cuando lo ve como un ser común y corriente no quiere saber nada y lo rechaza.
Me parece difícil escribir teatro cómico imaginando las risas de los espectadores, pues sin risas sería un fracaso. Yo me reí solo leyendo esta obra que creo que vi hace muchos años en la televisión colombiana pues al leerla me pareció muy familiar. No sé. A menos que me pase como a Mariana y su hermana que reconocen la casa de Fernando que supuestamente visitan por primera vez en sus vidas.
Eloisa.jpgLa obra fue estrenada en 1940 en Madrid y fue llevada al cine en 1943. Jardiel Poncela también escribió guiones de cine, cuentos y poemas. En el blog que le dedican sus nietos hay mucha información incluyendo dibujos del autor como el que ilustra la pieza de teatro que pongo aquí al lado.
http://jardielponcela.blogspot.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Jardiel_Poncela

18/08/09

Otra ciudad

NV-IMP483.jpgSi acabara de llegar a Francia, seguro que encontraría muchas cosas típicas en esta ciudad. Me imagino que estaría extasiado delante de tantos edificios viejos, de tantos avisos en francés, de tanto calor, de los precios de las cosas, de lo que dice la gente y no sé de qué más. Estaría comparando con las ciudades colombianas y encontrando cosas en común y cosas diferentes. Pero como llevo tanto tiempo viviendo aquí, no es que nada me impresione, sino que no puede ser como antes. Al fin y al cabo las ciudades francesas tienen muchas cosas en común entre sí, empezando por el idioma ya que en todas partes donde he estado se habla francés. Hay cierta unidad en este país gracias a la historia. Pensar que hace siglos esta parte de Europa estaba dividida en reinos que luchaban por tener la supremacía sobre los demás parece mentira. Es una suerte que desde la Segunda Guerra Mundial Europa occidental haya escapado a la guerra. Por aquí se puede viajar tranquilamente. En mi país no me sentiría tan tranquilo según la zona donde anduviera. Lo más interesante de los viajes para mí es el encuentro con gente diferente, pero realmente diferente. Los monumentos pueden sorprender, pero más me impresiona ver que otras personas tienen una existencia diferente a la mía y aunque todo es relativo, que tienen una vida relativamente feliz. Por lo pronto lo que más he notado en Limoges es que hay muchos almacenes cerrados por vacaciones y que no somos muchos los turistas por estos lares. Me alegra en todo caso no estar en alguno de los departamentos franceses donde las temperaturas están bordeando los cuarenta grados centígrados.

17/08/09

Canícula

NV-IMP482.jpgAyer en Limoges tuvimos una temperatura de casi treinta y un grados centígrados. El sábado parece que fue peor pues ayer por lo menos había un poco de viento. En el 2003 por estos lados hubo hasta cuarenta grados. Hoy el clima estuvo más soportable con unos veinticinco a veintinueve grados.
Cuando hace tanto calor lo mejor es buscar lugares frescos. Por eso aprovechamos para visitar una cripta subterránea de la Abadía de San Marcial debajo de esa plaza de la República de la foto donde golpeaba el sol. La fuente y los árboles refrescaban un poco, pero el calor estaba ahí. Estuvimos en un bar del fondo tomando refrescos. Nunca había estado en esta ciudad que fue importante por formar parte del camino de Santiago y después por el descubrimiento de minas de caolín que permitieron el auge de la porcelana que necesita 50% de caolín, 25% de cuarzo y 25% de feldespato. La familia del esposo de una prima en Colombia se enriqueció al descubrir en su finca una mina de feldespato. ¡Enriquecerse porque uno encontró una fortuna debajo de unas piedras no le pasa a todo el mundo! Parece como las minas de oro en California en la película de Charles Chaplin. Hoy visitamos una antigua fábrica de porcelana, su alto horno que funcionó hasta 1960 y comprar platos con el famoso sello Porcelaine de Limoges por debajo es un poco sorprendente.

16/08/09

El mundo al revés

NV-IMP481.jpgCuando niño me gustaba jugar con mis hermanos a imaginarnos mundos extraordinarios del otro lado del espejo. Decíamos que nuestras imágenes eran en realidad otros niños idénticos a nosotros que tenían vida propia y que cuando se escondían detrás de la pared y al salir del cuarto por esa puerta idéntica a la nuestra al fondo, tenían la libertad de hacer lo que quisieran, como nosotros mismos, hasta que volviéramos a encontrarnos en otro espejo.
Me extrañaba que mi imagen fuera zurda mientras que yo era diestro, que los letreros en su mundo fueran escritos al revés del mío y aunque no se oían sus voces, me imaginaba que deberían hablar también al revés o ser todos mudos.
Cuando descubrí de niño las primeras páginas del cuento A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, quedé maravillado y más aún con Alicia en el País de las Maravillas. Después leí que Leonardo da Vinci escribía mensajes secretos que solo podían leerse en un espejo para que nadie descubriera sus inventos. Me imaginaba que el idioma árabe se leería fácilmente en un espejo, pero desgraciadamente no es así.
Los espejos paralelos y las imágenes que se reflejan al infinito también siempre me impresionaron. En la peluquería de pequeño me encantaba tratar de ver lo más lejos posible mientras que el peluquero cortaba el pelo al estilo Humberto y toda la vida se reproducía con cierta deformación multiplicándose y amplificándose.
Hace poco estuve en el apartamento de un vecino de mi edificio. El arquitecto para ahorrarse trabajo dibujó en planos simétricos las dos entradas del edificio como si la una fuera el espejo del otro y en realidad diseñó la mitad del edificio. Me sentí muy raro pues el apartamento del vecino es exacto al mío pero del otro lado del espejo. Su cocina está a la derecha entrando, mientras que la mía está a la izquierda. Las puertas abren al revés. Me sentí tan perdido e incómodo que no me demoré mucho estudiando con él los problemas que tenemos que resolver en el edificio.
Todo esto es un simple prólogo para contarle a usted, señor o señora desconocidos, lo que me sucedió anoche. Estaba haciendo calor y yo, que además había comido un plato demasiado salado, croute au fromage triple avec oeuf et lardon, tenía mucha sed. Me levanté en la penumbra, medio dormido y en lugar de entrar a la cocina me estrellé con el espejo de pie que está al fondo del corredor. Aturdido me levanté del suelo y seguí mi camino, pero estaba demasiado perdido. Encendí la luz y para mi gran sorpresa descubrí que estaba en el apartamento de mi vecino. Bueno, en uno igual al de mi vecino. Todo lo del mío pero al revés. Las puertas a la izquierda o a la derecha y lo que es peor, al entrar a la cocina y abrir la despensa, me encontré con los paquetes de cereales, galletas, chocolates, pastas, arroz y todo lo demás escritos al revés. Me acordé de las ambulancias y carros de bomberos que tiene el nombre escrito al revés para que los automovilistas los puedan leer fácilmente en el retrovisor. Estaba solo en casa pues mi familia anda veraneando por la Costa Azul.
Parecía una pesadilla, pero por más de que me di una ducha de agua helada (me quemé con el agua por usar el grifo equivocado) y me pellizqué la piel, estoy más despierto que un búho o un murciélago a medianoche. Me vestí con los botones del otro lado como si fuera ropa de mujer, claro está y abrí las puertas girando las manijas en el sentido inverso, me subí a mi carro como si fuera uno inglés con el puesto del conductor a la derecha y lo encendí con la mano izquierda y difícilmente manejé con los pedales invertido por las calles desiertas rodando a la izquierda como si estuviera en Londres. Eran las cuatro de la madrugada.
El verano estaba muy caluroso, los veraneantes estaban en la playa incluyendo a mi esposa e hijos y yo con los pocos que quedábamos en el pueblo me sentía perdido. Fue ahí que me vino la idea de buscar un papel y lápiz y escribir al revés este mensaje mirando la imagen del papel en un espejo para luego dejarlo frente a este espejo para ver si usted se apiada de mí y puede romper este hechizo, quizás rompiendo el espejo. Yo ya rompí el de mi apartamento sin éxito. Si no lo logra, por favor contacte a mi mujer y cuéntele lo sucedido. Es posible que mi imagen ande suelta de su lado y no sé qué locura pueda hacer. Me voy de aquí para ver si encuentro una salida.

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