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domingo, 13 diciembre 2020

Festivales de antes

NV-IMP1028.jpgEl ambiente de un festival de cine es particular. Lo que me gusta es ver muchas películas, participar en los debates después de las proyecciones en presencia de los directores o en las mesas redondas sobre temas diversos, comentar con los amigos lo que he visto y estar en ese ambiente de cinéfilos, aunque haya películas buenas y malas.  

Con la crisis sanitaria todo ha cambiado. El Festival de los cinco continentes, que normalmente es en mayo, fue cambiado para septiembre. No hubo muchos encuentros ni debates, pues los invitados no pudieron ir. Con las mascarillas y el distanciamiento, no daban ganas de quedarse charlando. Estábamos como huyendo de la gente. Al menos fueron proyectadas en las salas de cine.

(Se me había pasado comentar las pelis que vi en septiembre. Paso a hacerlo a continuación para ver de qué me acuerdo y qué impresiones me quedaron a mediano plazo.)

El festival Filmar en América Latina, cuyas fechas son entre noviembre y diciembre, ya no pudo ser presencial. Decidieron presentar algunas películas pagando la visualización por la Internet desde Suiza, pero que no se podían ver desde Francia. Del lado francés, también decidieron presentar películas gratis por la web, pero en vez de dejarlas accesibles durante toda la semana, las programaron por días. Como no siempre está uno disponible para verlas, terminé perdiéndome muchas por otras ocupaciones. Una que me llamó la atención es Amazona sobre una inglesa que se va a vivir a Colombia y termina instalada en la selva amazónica. No la pude ver hasta el final, pues comencé muy tarde en la noche, estaba cansado y después de medianoche ya no la pasaban más.

Ver películas en por televisión, un PC o peor, un teléfono, está muy lejos de la comodidad de una sala oscura de proyección sin interrupciones. Claro que a veces veo cine en la televisión, pero no es lo mismo.

De todas formas, se entiende que haya que buscar soluciones para no perder el contacto con los espectadores y estas iniciativas son bienvenidas. Conclusión, espero que pase esta pandemia para volver a la normalidad del cine, teatro, espectáculos, museos y cultura en general.

17:30 Anotado en Películas | Permalink | Comentarios (2) | Tags: cine, pandemia

miércoles, 09 diciembre 2020

Más vale pájaro en mano

microrrelato, encuentro, aventuraLa cita era en el Cross Gates, que yo no conocía. La consigna era ir con un vestido extravagante. Banderas claras y brillantes de color amarillo y azul, e incluso una bicicleta de colores en la entrada lo hacían fácil de ver. Me senté con mi disfraz de payaso y pedí un Fish and Chips con una cerveza, ya que me encanta. ¡Descubrí que estaba en una fiesta de disfraces para adultos! ¿Cómo podría reconocer a John entre esa gente extraña? Si no funcionaba, sería culpa suya. Delante de mí se sentó un hombre disfrazado de caballero medieval con su armadura, después de preguntarme si no me molestaba. La conversación fue muy agradable y animada. Se llamaba John. Me gustaba mucho. Finalmente, decidí preguntar si era él quien me había invitado a través del sitio web de citas. No era, pero no me importó. El otro John estaría charlando con otra persona o buscándome.

domingo, 06 diciembre 2020

Tieso como un pollo congelado

NV-IMP1026.jpegEl paciente acababa de abrir los ojos en su habitación de la clínica neurológica. La enfermera que pasó a verlo llamó de urgencia al médico especialista. Este llegó muy rápido, lo auscultó, sonrió y se sentó a explicarle la situación.

«En medio de todo ha tenido suerte. Hace un siglo lo hubieran podido enterrar vivo. Su esposa me llamó a tiempo. Lo encontró una mañana completamente tieso, pálido y sin signos vitales. Desde que usted sufrió ese accidente de alpinismo en el que quedó colgando de una cuerda en el vacío a cientos de metros de altura y tuvo que esperar así durante horas que vinieran a salvarlo, su estado síquico quedó muy trastornado. Fue una emoción demasiado grande. ¿Se acuerda? Hemos avanzado mucho en el tratamiento de ese choque. Mis sesiones de sicoanálisis y de hipnosis lo han sacado poco a poco de esa depresión que sufrió. Los electroencefalogramas que le he realizado dan resultados cada vez mejores. Sin embargo, temía que sufriera un ataque repentino. Por eso le dije a su esposa que me llamara de inmediato a la hora que fuera si pasaba algo grave. Precisamente el electroencefalograma que le practiqué de urgencia mostró actividad cerebral. La inyección de relajantes musculares fue sacándolo de ese profundo estado hasta su despertar reciente. ¿Cómo se siente? ¿Puede hablar? ¿Qué recuerda?», preguntó el siquiatra neurocirujano.

El hombre apenas se movía. Pidió agua. La perfusión le hacía doler el brazo.

«Me siento mejor, doctor, aunque muy cansado. Fue una pesadilla muy fuerte la que tuve. Reviví mi accidente. Desperté sin poder abrir los ojos. Oía todo, pero no podía reaccionar. Mi esposa gritaba sin saber qué hacer. Quizás fueron sus gritos los que me despertaron. Yo quería decirle que lo llamara a usted, pero me sentía rígido cómo un pollo congelado. Fue horrible. Por suerte estoy vivo. ¿Cómo se llama lo que sufrí?»

«Catalepsia, pero no se preocupe, se recuperará», concluyó.