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sábado, 01 febrero 2020

Mots bizarres au scrabble

NV-IMP1018.jpgLe djeun jobard aimait chasser et cuisiner des mets goths ou japonais. Il jouissait du swag et du qi. Il allait préparer un dashi à base de lulus, ables et pégases que lui seul avait le secret de composer. On dirait un vrai picaro en smok en train de bluter la farine. Le kénaf fumé en Acadie lui avait fait bâsir les engrammes de son séjour en Iraq pendant la guerre. La djeune contractuelle qui lui mettait des pévés sur sa voiture ne savait pas que le djeun venait de se noyer dans le gley. Pauvre malheureux cuistot !

able n.m. Poisson d'eau douce.
bâsir v. (cj. Finir] En Acadie, disparaître.
bluter v. [cj. Aimer] Tamiser (de la farine).
dashi n.m. Bouillon japonais à base d'algues.
djeune n. (= djeun) Fam. Jeune.
engramme n.m. Psych. Trace laissée dans le cerveau par un événement.
gley n.m. Sol gorgé d'eau en permanence.
goth, e adj. Hist. Relatif à un peuple de la Germanie.
jobard, e adj. et n. Crédule, naïf.
kénaf n.m. Chanvre de Guinée.
lulu n.m. Alouette des bois.
pégase n.m. Poisson marin aux nageoires en forme d'ailes.
pévé n.m. Fam. Procès-verbal.
picaro n.m. Litt. Aventurier.
qi n.m. Énergie vitale, dans les pensées chinoise et japonaise.
smok n.m. Fam. Smoking.
swag adj. et n.m. Qui a du style, du charisme.

domingo, 26 enero 2020

Borrachera nocturna

NV-IMP1016.jpgUn policía amigo mío me contó el otro día una extraña historia sobre una mujer que volvió a su hotel por la noche después de beber mucho en un pub de Londres. Había pasado todo el día en una conferencia cerca del Big Ben. No tenía miedo de nada. Quería refrescarse con el aire de la noche. Era noviembre, llovía y había niebla. Su hotel estaba cerca de la estación Victoria. Como las calles eran muy parecidas, se perdió varias veces. Mientras buscaba su destino, escuchó el ruido de caballos y gente hablando. La escena que encontró parecía una fiesta de disfraces. Todos estaban vestidos como a principios del siglo XX. Los hombres llevaban sombreros de copa, abrigos negros y guantes blancos. Los cocheros esperaban con sus caballos la salida de un teatro o una cena cualquiera. En la esquina de una calle oscura, un grupo de prostitutas con colores brillantes trataba de atraer clientes. Todo parecía divertido excepto cuando se dio cuenta de que ella misma iba vestida al estilo victoriano y que no había sido así antes. De repente, un hombre salió de la oscuridad con un largo cuchillo de carnicero. Sintió que era el final de su vida. Cuando se despertó en el hospital, era el siglo XXI otra vez, tenía un fuerte dolor de cabeza y por suerte no tenía heridas. La policía la había encontrado borracha y dormida en un parque a pocos metros de su hotel. Se había prometido a sí misma que no bebería más de la cuenta y que no se lo diría a nadie, especialmente a su marido, que cuidaba a su hijo en París.

15:38 Anotado en Cuentos | Permalink | Comentarios (0) | Tags: ficción, londres, noche

domingo, 19 enero 2020

Rebobinar

NV-IMP1015.JPGEsa noche, los niños estábamos jugando en la calle como en todas las vacaciones. Probablemente estábamos jugando como siempre al escondite o al fútbol. Uno de nosotros nos dijo que miráramos por la ventana de la casa de un vecino. En la sala, todos estaban reunidos para ver, en la penumbra, la proyección de una película de celuloide que el padre de la familia había filmado durante un paseo. Había imágenes de un tren que cruzaba el campo. Era un tren a vapor que, en aquellos años, seguía circulando por la carrilera desde Bogotá hasta Ibagué.

Una vez viajé en uno igual de Bogotá a Medellín con mi padre, que era jubilado de los Ferrocarriles Nacionales. Recuerdo el típico sonido, el olor y el movimiento de los vagones. Fue un viaje muy largo en asientos no muy cómodos a una velocidad bastante baja subiendo y bajando las montañas andinas.

Cuando nos vieron desde adentro mirando por la ventana, nos invitaron a entrar. Todos entramos y nos sentamos en el suelo. Era una película muda, pero en color. Reconocimos a las personas que aparecían en ella, porque eran todos de la misma familia Guzmán.

Lo mejor fue que el padre rebobinó la película para guardarla y la vimos proyectada al revés. La gente caminaba hacia atrás y el tren, en vez de escupir el vapor por la chimenea, se lo tragaba. Todos nos reíamos a carcajadas. Aceptó proyectarla varias veces así hasta que nos cansamos. Me dan ganas de volver a reír.

18:07 Anotado en Recuerdos | Permalink | Comentarios (0) | Tags: infancia, trenes, cine