Ok

By continuing your visit to this site, you accept the use of cookies. These ensure the smooth running of our services. Learn more.

viernes, 11 marzo 2016

Presentación del libro de relatos

ojocerradura.jpg«El ojo de la cerradura» de Nelson Verástegui
Tertulia animada por Olga Lucía Giraldo y Rodrigo López
Miércoles 30 de marzo de 2016 a las 6 p.m.
Librería Casa Tomada
Transversal 19 Bis No. 45D-23
Teléfono: 2451655
Bogotá, Colombia
http://libreriacasatomada.com/mapa.html

sábado, 05 diciembre 2015

Soledades públicas

Soledades_Publicas_41fdc74973a38caf7a04919020d48bd9.pngVaya crítica de la sociedad colombiana y de la sociedad en general. Este libro es una caricatura exagerada de los defectos que escondemos todos y que la educación nos ha hecho disimular. Es una visión pesimista del mundo desde el punto de vista del ateo hedonista, del niño que llegado a la edad adulta se da cuenta de que el mundo ideal que le pintaron sus padres no existe, del aprendiz de brujo que descubre los trucos del mago y ya no disfruta del encanto y el hechizo de lo maravilloso. Quizás es la mirada de los perfeccionistas que en lugar de ver la belleza del conjunto, buscan los defectos escondidos en los detalles. Lo que dicen de quien siempre ve el vaso a mitad vacío en vez de a mitad lleno.

La novela tiene muchos personajes pero ninguno parece «normal», todos tienen sus desviaciones que los llevan a la pérdida. Claro que el humor hace más digerible la descomposición y la pestilencia. Quizás el que se salva es el periodista que observa esa fauna urbana y que le permite reflexionar sobre su propia existencia llena de soledad y de vacío. Me recordó una definición del ateo y del creyente que leí hace mucho años y ya no recuerdo dónde: el ateo se pasa la vida temiendo que Dios exista y el creyente, temiendo que no exista.

La novela tiene tres partes: una corta introducción y dos divisiones que el autor llama testamentos, el del inicio y el del fin. En el testamento del inicio, una serie de capítulos de longitud similar con títulos se suceden presentando los diferentes personajes e interrelaciones. En el testamento del fin, que me gustó más que el primero, los capítulos son de longitud variable con números del uno al treinta y uno. De vez en cuando aparecen artículos del periodista que le dan un toque diferente al relato pues son textos escritos para el público general en donde expone su pensamiento crítico. En el testamento del fin la prosa es más libre y va llevando al lector al desenlace sorprendente y al mismo tiempo lógico.

Está bien escrito con muchos toques léxicos que lo hacen a uno consultar el diccionario para confirmar que lo que pareciera un galicismo está bien consignado como castizo o para descubrir nuevos matices u ortografías de palabras conocidas.

Por diversas ocupaciones no pude leer el libro tan rápidamente como hubiera querido. Felicitaciones a Fernando por esta buena reflexión sobre este mundo de apariencias en el que vivimos, pero que a mi modo de ver sería insoportable e inhabitable si no tuviera esos códigos que nos permiten vivir en sociedad. Creo que los hombres tenemos mucho en común con los lobos, y no por lo de que el hombre es un lobo para el hombre, sino porque vivimos en jauría para poder cazar y sobrevivir, aunque ambos hemos sido domesticados como los perros.

 

Soledades Públicas, de Fernando Fernández

Un grito en el desierto, realista y crítico marcado de altas dosis de existencialismo hiriente propio de los tiempos actuales. Una pluma mordaz que no economiza nada, ni Estado, ni religión, ni costumbres imperantes, ni prácticas empresariales. Unos intérpretes condenados a la sociabilidad, y que se debaten dubitativamente entre existir, fingir o sencillamente sobrevivir. Difícil no ver plasmados, delatados, escrudiñados nuestros silenciosos y recónditos interiores.

Ahora que has desterrado a los dioses, que familia y amigos te causan más agobio que contento, ahora que estás solo con tu infeliz lucidez, ahora, ahora has entendido la vida, y ahora es tiempo de agonías, tiempo de partir; ya nada te ata.

Retrata la novela, a través de una trama descarnada y un humor cáustico, la sociedad moderna. Esa en donde prima la apariencia sobre el conocimiento; el despropósito sobre la razón; el impulso sobre la cordura; el poder sobre lo reflexivo. En ese berenjenal de gran aglomeración inhumana instala cada individuo su tienda de soledad creyendo así acallar el barullo y convenciéndose vanamente del caudal de amigos que lo rodea.

«Fernando Fernández..., un escritor con un especial talento para enfrentar las veleidades de la personalidad humana y los conflictos, a veces sórdidos y en otras oportunidades de una dolorosa comicidad, descritos con un estilo punzante y crítico». Carlos José Reyes Miembro de las academias colombianas de la Lengua y de Historia. Dramaturgo e historiador.

Specifications
Editor: Taller de Edición Rocca
ISBN-13: 978-958-8545-91-2
Páginas: 200 páginas

http://www.tallerdeedicion.com/

22:32 Anotado en Libros | Permalink | Comentarios (0) | Tags: novela, colombia, sociedad

domingo, 22 noviembre 2015

Velada aguada

tertulia literaria, presentacionesHasta el jueves 21 el clima estuvo magnífico en esta región ginebrina y del Pays de Gex. Parecía que fuera el comienzo de la primavera, pero el calendario nos decía que estábamos en otoño y que en un mes empezaría oficialmente el invierno. Lo que tenía que pasar sucedió. El viernes la temperatura bajó de golpe y se puso a llover todo el día, sobre todo por la noche a la hora de la velada literaria sobre mi último libro El ojo de la cerradura.

Además del mal tiempo, otras actividades nos quitaron audiencia. En el Liceo Internacional tenían la velada que reúne cada año las secciones internacionales de idiomas con padres y alumnos en una comida distendida. El festival de cine latinoamericano de Ginebra, los teatros, conciertos y otros eventos terminaron de llevarse nuestros posibles participantes. Varias personas se excusaron.

Empezamos la tertulia con cinco o diez minutos de retraso para darle tiempo a la gente de llegar. Al final fuimos un grupo pequeño de unas veinte personas con quien intercambiamos lecturas y opiniones. Marie Bordes, la profe de español, con su conocida simpatía, animó muy bien el rato explicando, traduciendo e interrogándome después de haber leído muy detalladamente el libro. Me gustaron sus puntos de vista sobre ciertos relatos que tratan de fenómenos de desdoblamiento, de sueños, de humor y de homenajes a otros escritores como Cortázar.

La pregunta que más se repite es ¿por qué escribo? No lo sé exactamente. Empecé hace un poco más de veinte años sin pretensiones ni obligaciones cuando compré el primer PC para la casa. Como mi trabajo era en informática, me resistí mucho alejando esas máquinas de casa para poder descansar y pensar en otras cosas. Al crecer nuestros hijos, decidimos que era importante darles la oportunidad de aprender a usar estos artilugios desde el hogar. Lo primero que hice para probar el sistema ya instalado fue ponerme a escribir. Me salió el comienzo de un cuento que incluí años más tarde en un relato más largo.

Fue un proceso paulatino. No me puse a escribir de pronto todos los días sino que esperé la inspiración para poner la imaginación a plasmar mundos extraños de ficción en el papel. Poco a poco le tomé gusto y el ritmo se aceleró. Creo que el haberme venido a vivir y trabajar en esta región ginebrina franco-suiza tan innternacinal tuvo mucho que ver con la práctica de mi idioma materno que tenía un poco arrinconado al ámbito familiar cuando trabaja en Francia en un contexto franco-francés. Las lecturas de juventud con buenos ejemplos como Gabriel García Márquez, Edgar Alan Poe, Mario Vargas Llosa, Cortázar, Borges y tanto escritor latinoamericano seguro que me influenciaron. El haber mantenido en vida este blog desde hace casi nueve años y la práctica de poner una nota diaria durante los primeros años fueron vitales. Encontrar personas, gracias a la Internet, con quienes compartí mi pasión literaria fue otra suerte.

tertulia literaria, presentacionesDespués de la tertulia pudimos charlar acompañados de una copa de vino. Nuevas caras y viejos amigos compartieron con nosotros.

Muchas preguntas sobre la traducción de mis textos al francés me empujan a ver si con Marie nos lanzamos a traducir uno de ellos para buscar una editorial francesa que le ponga nuevas alas a esta aventura.

Para los que no pudieron ir, en la librería quedaron varios libros por vender.