viernes, 13 julio 2018
Gota a gota
El joven llegó en motocicleta, llamó a la puerta y preguntó por James. Llevaba el casco sobre la cabeza como si fuera un sombrero. Vi perfectamente su rostro serio, con ojos negros y tal vez un bigote o una barba de unos pocos días. «¿Quién será este tipo que nunca antes había visto», con seguridad lo habrá pensado. Su ropa oscura con algunos toques de verde fluorescente estaba polvorienta y seguramente olía a sudor. No era de extrañar pues las calles de Santa Rosa no están pavimentadas. En ese momento, la ruidosa música latina salía de muchas tiendas. Él estaba hablando con otra persona por un teléfono celular al mismo tiempo. «Si hubiera menos ruido, entendería mejor a toda esta gente de mierda», imaginé que se quejaba. Cuando le dije que James no estaba allí, vi en su cara morena que estaba muy enojado. «Es la segunda vez que James me toma del pelo; dígale que no le perdonaré una tercera», podría haberme gritado. Me explicó sin modales que venía a cobrar cada ocho días y que no era correcto que James no cumpliera el trato. Otro joven con un casco similar, pero vestido de rojo, lo acompañaba. Este tenía un cuaderno y un bolígrafo en la mano. Eran como tantos otros pobres diablos que por mala suerte habían nacido aquí, en una familia pobre con padres irresponsables que los empujaron a ganarse la vida como fuera con tal de volver con unos pesos cada día; ahora lograban recoger muchísimos miles de pesos. Estaban atrapados en el engranaje del negocio sucio y no había manera de escapar con vida de él. Se miraron mutuamente como comunicándose por telepatía. "Volveremos", me espetó, y no me habría sorprendido haber visto un arma en su cinturón.
12:46 Anotado en Cuentos | Permalink | Comentarios (0) | Tags: ficción, prestamistas
lunes, 14 mayo 2018
Cuentos completos de Isaac Asimov
Me divertí leyendo las 816 páginas de esta compilación de cuentos de ciencia ficción del famoso escritor estadounidense de origen ruso. El libro original es de 1990, pero la mayoría de los relatos son de los años 50 y 60. Hay muchos que han envejecido bien, pero otros ya no cuadran con lo que sabemos hoy del futuro de Asimov que ahora es nuestro pasado. La poderosa computadora Multivac que aparece en mucho cuentos se parece demasiado a las máquinas de los años 70 que ocupaban mucho espacio y tenían paneles de luces que indicaban los cálculos que estaban siendo realizados. La gente de ese futuro fuma más de la cuenta, las mujeres siguen siendo más oprimidas que hoy, los computadores siguen teniendo teclados sin pantallas táctiles, los microfilmes siguen siendo usados como importantes sistemas de almacenamiento de datos, parece que los teléfonos fijos están todavía por doquier, no hay muchas preocupaciones ecológicas cómo hoy. En otras cosas sí acertó como por ejemplo las computadoras de bolsillo o los autos que conducen solos. Claro que los viajes interestelares, la teletransportación, las guerras interplanetarias, los extraterrestres no han aparecido (todavía). Como estoy preparando una novela y relatos de ciencia ficción que suceden dentro de un siglo, me sirvió meterme en ese ambiente y ver lo que pasa cuando uno imagina cosas que no han llegado y quizás nunca llegarán. En todo caso, Asimov no describió en esos cuentos el mundo que yo veo para este proyecto de escritura. Puede que esté en otros libros que no conozco o en la cabeza de otros escritores tan «visionarios» como yo.
Autor: Isaac Asimov
ISBN: 9788498722581
Año: 2010
http://novalibros.com/zeta/cuentos-completos/
https://es.wikipedia.org/wiki/Isaac_Asimov
16:32 Anotado en Libros | Permalink | Comentarios (0) | Tags: ciencia ficción, cuentos
domingo, 13 mayo 2018
¡Venga le echo un cuento! Bogotá en 100 palabras
Cien cuentos de cien palabras sobre Bogotá. Autores de todos los barrios y edades. La vida real e imaginaria condensada en una página. Muy bien. ¿Qué hubiera escrito yo? ¿Un instante de la vida de un paseador de perros en un parque o del reciclador de basura que escarba para escoger los papeles, cartones, botellas, latas y otros desechos que pueda recuperar o los cuidadores de autos de mi calle que se sienten dueños de ella y deciden quién y dónde se va a estacionar hasta que de milagro aparezca un policía y los haga salir corriendo? Nunca lo sabré.
16:01 Anotado en Juego de escritura, Libros | Permalink | Comentarios (0) | Tags: bogotá, cuentos