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miércoles, 12 enero 2011

Desilusión a primera vista

NV-IMP712.JPGLa había visto varias veces en el autobús pero no había logrado hablar con ella. Fue amor a primera vista, como un encandilamiento repentino, como si hubiera mirado al sol demasiado tiempo y la retina se hubiera lastimado. Ahora vivía pensando en ella. Ya conocía el sector de la ciudad donde subía o bajaba. Se mantenía atento a su encuentro con la esperanza de poder hablarle y coquetearle alguna vez.

Levantó la vista de sus libros, miró por la ventana, ya que la parada de bus de su quizás futura novia estaba cerca, y la vio. ¡Qué dicha! Pero… ¡qué tristeza! Estaba acompañada por alguien con quien se besaba mientras llegada del bus. Ahí acabaron rotas las ilusiones por ese hipotético nuevo amor, hundió la cabeza entre sus libros y quiso saber más de ella.

08:00 Anotado en Cuentos | Permalink | Comentarios (0) | Tags: ficción, microrrelatos

viernes, 31 diciembre 2010

El último cuento del año

NV-IMP707.JPGÉrase una vez un año de trescientos sesenta y cinco días que comenzó el primero de enero y terminó un día como hoy. Fue un año sin igual que nunca volvería a repetirse. Tuvo tantas guerras, fiestas, nacimientos, matrimonios, divorcios, cumpleaños, amores y desamores como cualquier año normal. Sin embargo fue excepcional pues vio el fin de los problemas del planeta Tierra y de la humanidad. Ese año vio cómo el último ser humano se subió a la última nave espacial con destino a un nuevo planeta, recién hecho y preparado para continuar la epopeya de los hombres en el universo. Un planeta dos veces más grande que el original, con todas las riquezas y peligros del de antes, pero nuevecito, sin contaminación, sin superpoblación, sin ricos ni pobres, un mundo por construir. La ventaja era que mientras poblaban y dominaban ese nuevo mundo, la vieja Tierra podría regenerarse y recuperarse engullendo todas las huellas y cicatrices que le había dejado el paso de la civilización humana. Así podrían ira de uno al otro saltando generaciones como cuando un viajero pasa una noche en un hotel y al día siguiente se queda en otro, en un cuarto limpio y por estrenar. Mientras llega ese año, aprovechemos este último día del 2010 para pensar en lo bueno que nos pasó en él y olvidar todo lo malo. ¡Viva el año viejo y bienvenida al nuevo año!

jueves, 02 diciembre 2010

Ciro Copperfield

NV-IMP705.JPGVendo barato prendedores de Navidad. Vienen con un gancho para llevar en la solapa y unas luces muy bonitas que llaman la atención. Los doy por treinta y dos mil pesos cada uno. Si me compra dos, se los dejo en cinco mil. Me llamo Ciro. Tengo nueve años. Me gusta vender aquí en el supermercado Carulla de Galerías porque hay mucha gente y siempre consigo clientes que se apiadan de mí. Un señor me dijo hoy que le recordaba a un tal Dickens y a un David, pero le dije que no conocía a ningún Dickens ni David y que me llamo Ciro. Mi mamá me regaña si no llego con suficiente dinero y me amenaza con dejarme en la calle. Me da miedo que los vagabundos y bandidos me roben la plata, pero ella viene de vez en cuando a recoger lo que voy vendiendo para que no tenga demasiados billetes en el bolsillo cuando me toque regresarme solo a casa. A veces me voy con otros niños que viven en un barrio de invasión por los cerros. Con ellos olemos gasolina para olvidar las penas y por eso mi voz es ronca a pesar de mi edad. Llueve tanto en estos días que nuestra casita está que se derrumba, pero no me da miedo pues estoy con mi mamá y hermanos. No me gusta que el amigo de mamá esté con nosotros; nos trata mal, no ayuda en nada y le pide dinero a mi mamá. La pobre tiene que trabajar duro en casas de familia para completar el diario. Cuando sea grande voy a ser rico y voy a comprarle una casa a mi mamá. Mientras tanto, vendo prendedores baratos de Navidad.

12:46 Anotado en Cuentos | Permalink | Comentarios (0) | Tags: ficción, pobreza