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jueves, 08 septiembre 2011

Borrachera

NV-IMP773.JPGEra el principio del fin. «Le juro por lo que más quiera que no tengo nada que ver en este asunto, señor abogado», dijo con un simple juramento, pero la resaca era tan fuerte que no se daba cuenta de lo que decía. «Veamos. ¿Puedo usar su teléfono?», contestó el jurista mostrándole el aparato. Llamó al contestador telefónico. El mensaje grabado decía simplemente: «¡Socorro!» El abogado escribió el teléfono de la persona que llamaba y confrontándolo con sus notas comprobó que era el mismo número. «Dígame la verdad. Tengo la prueba de que una mujer asesinada lo llamó a usted justo antes de morir. Así pudimos localizarlo a usted», refutó el abogado. «No, llamaría al dueño de ese teléfono que robé anoche en el metro. Salí corriendo con su cartera, compré una botella de ron y me emborraché. No recuerdo nada más. ¡Ayúdeme!», suplicó.

martes, 26 julio 2011

Reconocimiento de terreno

NV-IMP762.JPGMi editor madrileño nos propuso a sus escritores un proyecto para el otoño: un libro de relatos sobre el tema de París. Estuve buscando entre mis escritos si tenía algo terminado, pero solo encontré tres relatos cortos que aunque tenían que ver, no me parecieron cinto por ciento adecuados.

No me quedaba más remedio que probar a escribir algo completamente nuevo. Sin embargo a raíz de la carta que escribí en mi clase de árabe se me ocurrió enlazar los tres relatos y esa carta para un cuento más largo. Anoche le puse el punto final. Falta ver si les gusta y lo aceptan para el proyecto de la editorial.

De todas formas, aproveché el fin de semana pasado en París para ir a dos museos en busca de datos concretos en relación con la trama. Estuve en el museo de la edad media o Musée de Cluny y en el museo histórico de París o Musée Carnavalet. Nunca los había visitado. El relato fue una buena motivación para recorrerlos.

No son muy grandes y tienen muchas cosas interesantes. Son diferentes y complementarios. En el de Cluny tenían una exposición temporal sobre el tema de la espada. En el Carnavalet había muchas salas cerradas y el recorrido no me pareció muy bien indicado ni muy lógico. Al final terminé cansado de tanto caminar pero con nuevas ideas en la cabeza. A ver qué resulta.

domingo, 17 julio 2011

Resultado garantizado

ficción, clarividenciaPor fin encontré el amor de mi vida, la solución a mis problemas, gracias a un papel que apareció en mi buzón una mañana. Decía simplemente:

Famoso vidente médium especialista en todos sus problemas de cualquier naturaleza: Retorno inmediato y definitivo del ser amado, pérdida de peso, impotencia sexual, suerte en los juegos, enfermedades, atracción de clientes, desembrujo, abandono del alcoholismo, conflictos familiares y conyugales, exámenes, timidez, oportunidades de negocios, comercio, empresas, concursos y oposiciones, fidelidad absoluta entre esposos, problemas de herencia, sometimiento al deseo, etcétera. Resultado rápido, serio, eficaz y ciento por ciento garantizado. Pago después de resultados y dentro de sus medios. Gabinete de clarividencia.

Indicaba el nombre del maestro y su teléfono. Como había probado todo lo posible e imposible para encontrar a mi príncipe azul, me dije que no podía dejar pasar esta oportunidad. Lo llamé sin tardar. Me contestó con un acento africano y me dio cita para el día siguiente. Me vestí muy bien y me metí en la cabeza que la suerte estaba de mi lado. Le expliqué que no tenía dinero pero que según el resultado obtenido podría pagarle. Me sorprendió que tuviera que trabajar pues con esos dones que tenía, debería de estar lleno de plata. Me explicó que era muy altruista y que lo que le interesaba era ayudar a la gente.

Todo se desencadenó rápidamente y como me lo esperaba. Logré enamorarlo y ahora vivimos juntos. La vida es fácil con todo el dinero que le pagan los incautos pues nos alcanza para todo sin que yo tenga que trabajar.

20:35 Anotado en Cuentos | Permalink | Comentarios (0) | Tags: ficción, clarividencia