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domingo, 29 enero 2012

Carga, sobrecarga, recarga, stress

NV-IMP793.JPGViernes todo el día en Luxemburgo asistiendo a un coloquio sobre traducción automática. Muy interesante desde el punto de vista de los argumentos que se pueden usar par convencer a los jefes y a los traductores de probar un sistema de estos. Me llevé a pasear el libro de árabe que no tuve tiempo de abrir. Sábado por la mañana en fitness para estirar los músculos de tanto estar sentado todo el día, compras matinales y carreras para almorzar a tiempo para llegar a un torneo de Scrabble en francés toda la tarde. Dos partidas interesantes con palabras raras como siempre además de unas cuantas nuevas en el diccionario oficial (ud, kat) y otras despistantes (anonnais que no hay que confundir con annone ni con anonas ni con anone, samoyède, ipe, ableret, kea). Fiesta latina en la noche con comida, baile y rifas. No gané premios ni en las rifas del Scrabble ni en las de la noche. Me gustan esas fiestas en las que no tengo que ayudar en nada sino sentarme a hablar con los amigos sin pensar en nada más, pues no formo parte de los organizadores. Hoy revisión de cuentas en el computador por la mañana, revisión de correo electrónico atrasado y preparativos para ir a cantar esta tarde. Tenemos cita a las dos de la tarde para ensayar. El concierto es a las cinco. El libro de árabe sigue sin abrir. Tomo estos minutos para escribir esto pues no me hubieran alcanzado para terminar la tarea. Eso sí, leí una página de un libro en árabe que estoy leyendo y hacía rato no miraba. Correr y correr, pero ¿para qué? De pronto decido ir a cine esta noche o me quedo en casa tranquilo.

jueves, 06 octubre 2011

Tempus fugit

NV-IMP777.JPGSi veinte años no es nada, como dice el tango, ¿qué son tres años? Es el tiempo que suponía iba a durar mi paso por Europa pero que se prolongó diez veces más y continúa. Es el tiempo que duró mi carrera de ingeniero informático una vez que terminé el ciclo básico común a todas las ingenierías. Es el tiempo suficiente para que un niño aprenda a caminar, a hablar y a imprimir recuerdos en su cabeza que lo acompañarán todo el resto de su vida. Podría ser la duración total de un viaje ida y vuelta a Marte incluyendo su exploración.

Por lo pronto es el tiempo que me separa de la jubilación si todo sale como está previsto. Por eso me siento como cuando uno está llegando a las últimas páginas de un libro y empieza a pensar en el siguiente que se va a leer. O como al final de las vacaciones, inconscientemente, empiezo a pensar en el regreso al trabajo.

Sea como sea, el tiempo se acelera y me queda menos para escribir en este blog. Debe de ser que mis prioridades han cambiado y como le dedico más tiempo a otras, me queda menos para esta. Me falta tiempo para escribir en general y es una lástima para mí pues me hace falta.

Aunque tengo temas y ganas ni siquiera he podido empezarlos. Durante las vacaciones empecé un cuento que sigue inconcluso. En mi cabeza hay una novelita sin terminar. Se me va a borrar y desvanecer irremediablemente.

Muchas de esas ideas nunca las escribiré pues han pasado fugitivas y si uno no las captura al instante, después pierden interés o son reemplazadas por otras. Pero da igual pues se escribe tanto y todos creemos ser escritores interesantes, pero hay tan poco lector, que al final ni vale la pena preocuparse.

Al fin y al cabo esto es un diario abierto, no un diario secreto. Terminé de leer un libro y me gustaría comentarlo. Estuve dos fines de semana jugando Scrabble. Uno en francés y otro en español. Me quedan varias anécdotas y palabras raras para crónicas. Estamos preparando un concierto para el décimo aniversario de mi coro. Por fin me compré un telescopio y estoy aprendiendo a usarlo pues tiene sus complicaciones electrónicas. Durante cuarenta años o no tenía dinero o tenía necesidades más urgentes. Ahora llegó la hora de gastar plata en eso. Nunca me imaginé que iba a llegar el momento de ver en el cielo la estrella más brillante de la constelación del Can Mayor y tener que buscar su nombre pues se me había olvidado que se llamaba Sirio. ¡Caramba! También tengo que volver a cine.

Dicen que el hombre moderno anda tan ocupado para olvidar el vacío y la muerte que se avecina. Dicen que uno debería tomarse el tiempo de sentir su propio cuerpo, su propia respiración, su entorno abriendo los sentidos para tener conciencia de sí mismo y del mundo. Dicen que hemos llegado a tal impudicia que la vida privada pronto va a ser anticuada de tanto exhibirnos. Dicen que la felicidad no está en el dinero ni en tener cosas sino en tener problemas que resolver. Leer es una forma de resolver problemas o enigmas. Nos ocupa el espíritu y nos entretiene. Sin problemas no hay incentivo para vivir. Mientras tanto me callo un rato.

sábado, 27 agosto 2011

Todo lo bueno tiene un fin

NV-IMP770.JPGLas dos semanas de vacaciones se acaban. No estuvo mal, aunque parece que hubieran pasado muy rápido. Se me había olvidado que las playas de Niza son de piedra, en realidad guijarros de canto rodado. Tienen la ventaja sobre la arena de darle más claridad al agua y dejar el cuerpo sin huellas de silicio que se pegan en los poros, pero le duelen a uno las plantas de los pies al entrar al agua. Los conocedores llegan con zapatillas plásticas muy prácticas.

La playa que más me gustó fue la de Eze (gracias por el consejo, Georges) pues es tranquila y menos concurrida. La de Menton parecía muy bien de noche, pero al ir de día, ya no nos gustó. Claro que mis hijos se bañan en todas partes. Eso sí, prefirieron Coco Beach, unos acantilados cercanos al puerto marítimo donde podían tirarse al mar desde lo alto. Ni fui a verlos pues me ponen nervioso. Como solo estuvieron una semana con nosotros, estos últimos días han sido más tranquilos.

El jueves en la playa de Eze nos atendió un joven mexicano que se pasa la vida viajando y trabajando en diferentes países. Había mucho ambiente pues dos grupos de rock estaban tocando alternativamente. Eran clientes asiduos. Nos contó que el líder de uno de los dos era un expiloto de fórmula uno. Olvidé su nombre. Parecían hormigas en el bar sirviendo a unos y a otros. También me mostró al cantante Tom Jones que estaba sentado con amigos en un rincón. Después pasó a mi lado ya con sus años avanzados, caminando inseguro, pero creo que era más por los whiskies que se había tomado que por la edad. Mejor no ser famoso ni rico. ¡Ja, ja!

Me aburro en las playas. Eso de estar tirado al sol no me interesa, pero me toca acompañar a mi familia, me meto en el agua de cuando en vez y me quedo leyendo en una silla debajo de un parasol. Esta vez fue el libro de árabe que me acompañó. Además de revisar el libro de clase, empecé a leer Taxi de Khaled Al Khamissi, escrito hace pocos años y que fue traducido en varios idiomas. Tengo la versión original y la traducción al español. Leo primero un párrafo en árabe, entiendo la idea general y luego leo la traducción para completar la comprensión. Es un buen ejercicio que ya he practicado en inglés y ruso. Me tomará mucho tiempo llegar al final, a menos que lo haga sistemáticamente y termine aprendiendo muchas palabras.

08:00 Anotado en Ocio, Recuerdos, Viajes | Permalink | Comentarios (2) | Tags: niza, playa