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miércoles, 27 enero 2010

Damasco

NV-IMP596.JPGSeis meses después me encuentro de nuevo en esta ciudad milenaria. Parece que, al igual que en Europa, este invierno es uno de los más rudos desde hace tiempo. Las montañas a lo lejos alrededor de la ciudad tienen copetes de nieve. La lluvia hace el paisaje menos desértico. Parece que aquí no hay problemas de agua como en otros países vecinos. Me he fijado más que la última vez en las formas de las ventanas, pues aunque la mayor parte tiene marcos cuadrados, observo muchas que tienen otras formas: en ángulo en la parte de arriba formando un pentágono o en forma curva como si fuera una bóveda parecidas a las de ciertos castillos o iglesias y otras tienen formas más variadas como si las hubieran recortado con una tijera. Hay muchas antenas parabólicas de diferente tamaño en casas que a veces parecen más pequeñas que las mismas antenas y cuando están oxidadas le dan un aspecto extraño. Me recordó el Bogotá de hace unos veinte años atrás con tantas parabólicas salvajes. Me cuentan sin embargo que están obligando a instalar antenas parabólicas colectivas en cada edificio en lugar de tener una en casi cada ventana. Esta vez me quedé en un hotel alejado del centro en un barrio donde hay centros comerciales modernos. No he tenido tiempo de ir a ver los alrededores y el frío no me invita a pasear. A ver si al menos el viernes por la mañana que tengo tiempo pueda turismear antes del regreso.

13:25 Anotado en Viajes | Permalink | Comentarios (5) | Tags: medio oriente, damasco, árabe

martes, 01 septiembre 2009

Ciudad fantasma

NV-IMP490.jpgHabía visto casas abandonadas o ruinas de ciudades antiguas, pero nunca había estado en un verdadero pueblo abandonado. En Asturias recuerdo un pueblo viejo con algunas casas derruidas y un habitante ya viejo que nos contaba que en una de ellas hubo un bailadero y un casino y que él de joven solía ir a festejar los fines de semana.
En las películas de vaqueros se veían pueblos perdidos en el desierto y sin habitantes con unos vegetales en forma de rueda de chamizos que se pasean empujados por el viento. En documentales había visto pueblos vacíos o casi en España.
La semana pasada estuve en uno de verdad, perdido cerca de Perpignan. Para llegar allí hay que tomar una carretera de montaña estrecha y tortuosa. En verano hay un bar abierto para los turistas y algunos valientes y voluntariosos artesanos se ponen a reparar viejos muros según técnicas antiguas, para reconstruir un pasado que ya no es.
Nos contaron que en 1970 se fue el último habitante del pueblo. Un pueblo que existía en el siglo XIII y desaparece en el XX sin dejar muchos rastros. Parece que fue a raíz de la enfermedad de las viñas en el siglo XIX que los problemas empezaron, después enfermedades infantiles redujeron la población pues hubo años en que todos los niños murieron, las grandes guerras se llevaron muchos hombres, las viudas se fueron a vivir a otro pueblo cercano. Antes de la Segunda Guerra Mundial quedaban 33 habitantes. Los archivos de la iglesia se perdieron durante la Revolución y quedan muy pocos documentos.
Quizás un día renazca como algunos otros pueblos que con la llegada de jóvenes familias que quieren vivir en el campo vuelven a brotar como un árbol cortado que renace de su tronco mocho.
http://www.societe-perillos.com/histoire.html

22:11 Anotado en Viajes | Permalink | Comentarios (1) | Tags: emigración, abandono, historia

domingo, 30 agosto 2009

Una semana sin Internet (o casi)

NV-IMP488.jpgLectura, escritura, paseos, playa, sol, gastronomía, enología, desconexión, familia, amigos, calor, turismo, deporte, arte y otras distracciones apenas suficientes para olvidar el trabajo y recargar baterías. Ahora ya en casa es tiempo de prepararse para el nuevo año escolar.