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domingo, 30 octubre 2011

Luna de queso

NV-IMP780.JPGMi más hermoso viaje fue cuando visité la Luna hace cuarenta años. Vivía en Estados Unidos y trabajaba en la NASA pero no sabía que yo podría ir a la Luna. Mi familia era y sigue siendo siempre de grandes viajeros desde tiempos antiguos. Mis ancestros viajaron y exploraron todos los rincones del mundo atravesando océanos acompañando los más famosos exploradores como Marco Polo, Ibn Battuta o Cristóbal Colón.

Yo estaba trabajando en secreto con los barrenderos y escuchaba los preparativos para explorar la Luna. Todos los miembros de mi familia han sido curiosos y valientes. Es por eso que me interesé en esta misión y me escondí en el cohete Apolo. Nadie me vio. Desde la ventana vi la Tierra cada vez más pequeña y azul. Al contrario, la luna se veía cada vez más grande y blanca. Como todos sabemos, en realidad la Luna está hecha de queso y aire. ¡Esto es un paraíso para los ratones y las ratas! Por eso estoy aquí desde hace tanto tiempo, pues no viajé solo. Vine con mi familia de ratones y ratas. ¡Vivimos felices!

sábado, 27 agosto 2011

Todo lo bueno tiene un fin

NV-IMP770.JPGLas dos semanas de vacaciones se acaban. No estuvo mal, aunque parece que hubieran pasado muy rápido. Se me había olvidado que las playas de Niza son de piedra, en realidad guijarros de canto rodado. Tienen la ventaja sobre la arena de darle más claridad al agua y dejar el cuerpo sin huellas de silicio que se pegan en los poros, pero le duelen a uno las plantas de los pies al entrar al agua. Los conocedores llegan con zapatillas plásticas muy prácticas.

La playa que más me gustó fue la de Eze (gracias por el consejo, Georges) pues es tranquila y menos concurrida. La de Menton parecía muy bien de noche, pero al ir de día, ya no nos gustó. Claro que mis hijos se bañan en todas partes. Eso sí, prefirieron Coco Beach, unos acantilados cercanos al puerto marítimo donde podían tirarse al mar desde lo alto. Ni fui a verlos pues me ponen nervioso. Como solo estuvieron una semana con nosotros, estos últimos días han sido más tranquilos.

El jueves en la playa de Eze nos atendió un joven mexicano que se pasa la vida viajando y trabajando en diferentes países. Había mucho ambiente pues dos grupos de rock estaban tocando alternativamente. Eran clientes asiduos. Nos contó que el líder de uno de los dos era un expiloto de fórmula uno. Olvidé su nombre. Parecían hormigas en el bar sirviendo a unos y a otros. También me mostró al cantante Tom Jones que estaba sentado con amigos en un rincón. Después pasó a mi lado ya con sus años avanzados, caminando inseguro, pero creo que era más por los whiskies que se había tomado que por la edad. Mejor no ser famoso ni rico. ¡Ja, ja!

Me aburro en las playas. Eso de estar tirado al sol no me interesa, pero me toca acompañar a mi familia, me meto en el agua de cuando en vez y me quedo leyendo en una silla debajo de un parasol. Esta vez fue el libro de árabe que me acompañó. Además de revisar el libro de clase, empecé a leer Taxi de Khaled Al Khamissi, escrito hace pocos años y que fue traducido en varios idiomas. Tengo la versión original y la traducción al español. Leo primero un párrafo en árabe, entiendo la idea general y luego leo la traducción para completar la comprensión. Es un buen ejercicio que ya he practicado en inglés y ruso. Me tomará mucho tiempo llegar al final, a menos que lo haga sistemáticamente y termine aprendiendo muchas palabras.

08:00 Anotado en Ocio, Recuerdos, Viajes | Permalink | Comentarios (2) | Tags: niza, playa

jueves, 25 agosto 2011

Chagall o Matisse

NV-IMP769.JPG«Aquí tienen tiempo de visitar el museo Chagall o el museo Matisse pero no los dos», dijo el guía. En esa época no sabía mucho sobre esos artistas. Había oído sus nombres y sabía que eran pintores, pero nada más. «Cuál es el mejor de los dos?», preguntó uno de nosotros en un francés muy rudimentario. «¡Ah!, no puedo decirlo. Depende de los gustos de cada persona. Los dos son buenos», contestó. En realidad lo que queríamos preguntar era cuál era el más completo o el más original, pero no hubo tiempo para más preguntas. Ya no me acuerdo si visité uno de los dos o fui a otro lado.

Claro, hace treinta y tres años me expresaba muy mal en francés pues apenas estaba perfeccionándolo. Llegando a Francia no entendía a la gente en la calle. A los políticos en la televisión o a los periodistas en la radio, sí. Como las noticias las repetían (y siguen repitiendo) cada media hora en la mañana, al cabo de un rato entendía más o menos todo. Ver televisión era otro lío, pues no entendía bien las películas al comienzo. Parece todo tan lejano.

Esta vez estuve en los dos museos. Los dos artistas son muy diferentes y si tuviera que escoger, me quedaría con Chagall por sus colores y su mundo. Matisse tiene obras que me gustan a pesar de ser más abstractas, pero creo que lo han copiado mucho y es menos impresionante. De todas formas vale la pena ver obras de estos dos artistas tan conocidos mundialmente y que vivieron y crearon en esta región.