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miércoles, 14 julio 2010

¡Qué calor!

¡Auxilio! Se me han mezclado estos refranes:

  • Al que no le guste el calor, nunca asusta al labrador.
  • Calores, dolores y amores, calor en el estío.
  • Cuando no hay calor en el nido, eso es lo sano
  • En diciembre, frío y llena bodega y granero.
  • Julio calorero, ni frío hasta Navidad.
  • Frio en invierno y calor en verano, matan a los hombres.
  • Juventud, calor y brío, ni para el frío ni para el calor.
  • Zapatitos de charol, calor adelanta.
  • Chicharra que canta, lo busca afuera el marido.
  • Ni calor hasta San Juan, no son para el tiempo de calores.
  • Por junio el mucho calor, vejez, tembladera y frio.
  • Zamarras y sermones, que no entre a la cocina.

martes, 06 julio 2010

Paráfrasis

NV-IMP659.JPGLa intérprete miró alarmada al científico que acababa de decir una grosería intraducible. Para calmar los ánimos, ella la convirtió en el piropo más bello jamás pronunciado en rueda de prensa. La embajadora buscó con la mirada al intérprete.

domingo, 04 julio 2010

Insólito duro y blando

NV-IMP658.JPGPedro tenía cita con el director de recursos humanos de la empresa que más le gustaba en su área de especialización gracias a los contactos de un amigo. Estaba convencido de tener el truco para que lo contrataran. Lo había leído por casualidad en un artículo conjunto de investigadores de Yale, Harvard y MIT sobre la influencia del tacto en las decisiones. Su estratagema era invitarlo a su taller para mostrarle sus obras más importantes. El director llegó puntual y lleno de curiosidad. La idea de introducir el arte como terapia para mejorar las relaciones en la empresa le parecía original. Pedro lo recibió con un fuerte apretón de manos y lo llevó por los pasillos llenos de cuadros impresionantes e impresionistas hasta su despacho. Le dio la silla más cómoda, móvil y mullida y le propuso que probara con plastilina a reproducir una escultura que había puesto en el escritorio. Mientras tanto le iba contando sus ideas y proyectos. Cuando el director terminó de recrear mal su modelo, Pedro le pasó su hoja de vida y su pesado y completo book de obras que estaba encuadernado en pasta metálica pesada y rígida. «Lo siento, pero este libro está demasiado pesado. Tengo una enfermedad que me impide cargar cosas así. Además esta silla es demasiado blanda y me hace daño en la columna. Creo que he perdido el tiempo viniendo hasta su taller. Voy a estudiar con calma su expediente si me lo envía por correo electrónico pero tenga cuidado de que el fichero no sea muy pesado para que no lo rechace el sistema de filtrado de spam», dijo enojado. Mientras tanto Pedro veía desvanecerse su truco de influenciar la decisión de su interlocutor por culpa de sus inesperados problemas de tacto.

Inspirado en http://actualidad.orange.es/insolito/dime_que_silla_tiene...